La senadora nacional Patricia Bullrich ha realizado un movimiento administrativo que trasciende el mero cumplimiento normativo. Este martes, la funcionaria presentó la actualización de su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción (OA), adelantándose más de un mes al vencimiento legal establecido. Esta acción se produce en un clima de elevada tensión política dentro del oficialismo, centrada específicamente en la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
De acuerdo con la documentación administrativa del Senado a la que se tuvo acceso, Bullrich completó la presentación anual correspondiente al período 2025 el pasado 19 de mayo. El trámite fue realizado a través del sistema oficial, quedando registrado bajo el formulario 1245. Posteriormente, la Dirección General de Auditoría y Control de Gestión del Senado recibió el expediente este miércoles 20 de mayo. Con este paso, la senadora se posiciona como una de las primeras figuras de la línea oficialista en cumplir con la normativa de transparencia.
Este adelantado cumplimiento expone la delicada situación que atraviesa la Casa Rosada. Manuel Adorni, quien asumió la Jefatura de Gabinete en noviembre de 2025, se encuentra actualmente bajo investigación judicial por parte del juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita. A pesar de que el Ejecutivo ha realizado reiteradas promesas sobre la transparencia de sus bienes, el funcionario ha argumentado recientemente que no difundirá su patrimonio con el objetivo de no “entorpecer” el avance de la acción de la Justicia.
Esta postura de Adorni ha generado fuertes ruidos internos dentro del gobierno de Javier Milei. Según información difundida por Infobae, la situación derivó en pases de factura durante las reuniones de Gabinete llevadas a cabo en mayo. En dichos encuentros, se discutió el «costo innecesario» de transparencia que la demora de Adorni impone a la gestión gubernamental. En este escenario, Patricia Bullrich fue la voz más tajante, exigiendo que el jefe de ministros presentara su documentación «de inmediato» para desactivar las sospechas que rodean su figura.
Si bien el Presidente de la Nación respaldó públicamente a Adorni hace quince días, asegurando que la presentación se realizaría «en breve», las señales desde el entorno del jefe de Gabinete sugieren una estrategia diferente. En su círculo cercano ya se baraja la posibilidad de estirar los plazos de entrega hasta mediados de junio, específicamente «antes del Mundial».
La controversia ha sumado un nuevo capítulo luego de que el Gobierno decidiera prorrogar el vencimiento oficial para la entrega de las declaraciones juradas, trasladando la fecha límite del 30 de mayo al 30 de junio. Desde Balcarce 50 han intentado desvincular esta medida del caso Adorni, calificando la prórroga como una «práctica habitual por cuestiones operativas».
En cuanto a los antecedentes patrimoniales de Bullrich, en su última declaración disponible de diciembre pasado, presentada al asumir su banca en el Senado, había informado un patrimonio total de $223 millones. Este monto estaba compuesto por un departamento con cochera en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un campo heredado ubicado en Los Toldos, depósitos en pesos y dólares, y créditos fiscales. En aquella oportunidad, la senadora aclaró además que no poseía deudas.
Aunque la Oficina Anticorrupción aún no ha liberado de forma íntegra el desglose de los bienes de esta nueva presentación anual del período 2025, el ingreso formal del trámite ya consta en los registros oficiales. Los detalles técnicos indican que la presentación digital se efectuó a través del sistema de ARCA el 19 de mayo a las 16:46 horas, utilizando el formulario 1245 v800 de «Declaración Jurada Patrimonial Integral», el cual contiene un total de 48 registros. Apenas unas horas después, el miércoles 20 de mayo, el expediente ingresó físicamente con el sello calificado de la Dirección General de Auditoría y Control de Gestión del Senado.
Este movimiento administrativo es interpretado como un fuerte mensaje hacia la interna libertaria. Mientras la Casa Rosada intenta mitigar las versiones y cuestionamientos sobre los bienes de su jefe de Gabinete, Bullrich ha optado por diferenciarse explícitamente de la estrategia de dilación oficial, marcando una postura de transparencia política mediante un gesto administrativo preciso.


