El diseño del poder dentro del gobierno de Javier Milei ha transitado un camino de delegación y fragmentación. Mientras el Presidente se mantiene concentrado en la gestión de los temas económicos y el fortalecimiento de los vínculos internacionales, la administración del Estado ha quedado distribuida en diversas manos. En primera instancia, Milei delegó gran parte de la conducción en su hermana, Karina Milei, quien a su vez distribuyó responsabilidades entre el asesor Santiago Caputo y los hermanos Martín y Lule Menem. Esta estructura ha dado lugar a una interna política que, según diversas lecturas, ha alcanzado su punto límite, planteando un dilema para el mandatario sobre el costo de tomar partido por una de las facciones.
Santiago Caputo, definido por el propio Presidente como el "arquitecto" de la victoria electoral de 2023 y del triunfo de La Libertad Avanza (LLA) frente al PRO de Jorge Macri en mayo de 2025, ha construido un centro de influencia considerable en tiempo récord. Desde una oficina modesta en el Salón de los Próceres, Caputo pasó a manejar una parte sustancial de la gestión. Aunque su ascenso sufrió algunos retrocesos debido a enfrentamientos con Karina Milei, continúa controlando áreas estratégicas.
Su principal bastión es la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), comandada formalmente por Cristian Auguadra, un antiguo contador de la familia de Caputo. A través de este organismo y de nexos con la administración republicana de Donald Trump, Caputo ha consolidado su influencia internacional. Recientemente, mantuvo reuniones con funcionarios de alto nivel de la Casa Blanca, el Capitolio y el Departamento de Estado para afianzar los vínculos entre Estados Unidos y Argentina. Asimismo, auspició un encuentro entre Auguadra y John Ratcliffe, titular de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
En el ámbito local, Caputo opera mediante espacios informales como la Fundación Faro, donde participan su hermano Francisco y el operador Manuel Vidal, y a través de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), un conglomerado de ultraderecha global. En este esquema, Leonardo Scatturice actúa frecuentemente como enlace, contando con contratos de inteligencia y seguridad con la SIDE.
La influencia del estratega se extiende a carteras críticas. Controla el Ministerio de Salud, bajo la gestión de Mario Lugones, a pesar de las controversias relacionadas con las obras sociales, la distribución de medicamentos y el escándalo por el fentanilo contaminado. También se encuentran en su órbita YPF, a través de Horacio Marín, y ARCA, mediante Andrés Vázquez. Una pieza clave de su control es la Secretaría Legal y Técnica, custodiada por María Ibarzábal, donde se revisan todos los documentos antes de su publicación en el Boletín Oficial, permitiéndole estar al tanto de cada decisión gubernamental. Además, Caputo impulsó la llegada de Sebastián Amerio a la Procuración del Tesoro.
En la otra vereda se encuentran los hermanos Menem, quienes a diferencia de Caputo, ostentan cargos formales. Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, es una figura determinante en la mesa política de la Casa Rosada y cuenta con la confianza explícita del Jefe de Estado. Por su parte, Lule Menem se desempeña como secretario de Gestión Institucional. Aunque es un cargo menor en términos presupuestarios y funcionales, Lule lo ha utilizado para armar la estructura del partido oficialista en diversas jurisdicciones, logrando copar el Congreso, legislaturas y concejos deliberantes con cuadros que le responden directamente.
Esta capilaridad política ha llevado a que Lule Menem sea visto como un "ministro del Interior blue", encargándose de las negociaciones con gobernadores, senadores, sindicalistas, empresarios y el sector judicial. Esta expansión ha ocurrido, en ocasiones, en detrimento de Caputo. Un ejemplo claro fue la disputa por el Ministerio de Justicia, donde los Menem lograron imponer a Juan Bautista Mahiques y Santiago Viola tras la salida de Mariano Cúneo Libarona, asegurando el control de unos 200 cargos judiciales y el avance de pliegos para la Corte Suprema.
Actualmente, debido al bajo perfil de Manuel Adorni por una causa de presunto enriquecimiento ilícito, Lule Menem ha asumido parte de las funciones de jefe de Gabinete, compartiendo el rol con el ministro del Interior, Diego Santilli. La jerarquía final del poder se manifiesta al concluir las reuniones de mesa política: mientras el grupo general se retira, Karina Milei, Lule y Martín Menem se trasladan a un sector reservado de la Casa Rosada para definir las políticas de gobierno en una mesa restringida.


