Arequipa superó en abril el promedio nacional de inflación, alcanzando un 1,85% frente al 0,64% a nivel país, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Si bien la inflación a nivel nacional, acumulada de enero a abril, se sitúa en 3,73%, evidenciando una tendencia general al alza en el costo de vida, la situación en la ciudad blanca es particularmente preocupante para los consumidores.
El incremento de precios en Arequipa se atribuye principalmente al encarecimiento de productos básicos y servicios esenciales para el día a día. La ciudad se posiciona como la segunda con mayor inflación a nivel nacional, solo superada por Puerto Maldonado (2,08%). Le siguen Cajamarca (1,80%), Cerro de Pasco (1,67%) y Moquegua (1,61%). En contraste, otras ciudades del sur como Cusco (1,24%), Tacna (0,71%) y Puno (0,52%) registraron tasas de inflación significativamente menores.
Uno de los principales detonantes de esta alza de precios, tanto en Arequipa como a nivel nacional, ha sido el aumento en los costos de los combustibles. La gasolina, el gas licuado de petróleo (GLP) y el diésel han experimentado incrementos que se han trasladado directamente a las tarifas del transporte urbano y aéreo. En Arequipa, este impacto se hizo visible con el aumento inicial del pasaje urbano de 1.00 a 1.50 soles, aunque posteriormente se ajustó a 1.30 soles.
Pero el impacto no se limita al transporte. El informe del INEI detalla que los productos de consumo cotidiano también han experimentado aumentos considerables. En el rubro de alimentos, se han registrado alzas en los precios de pescados como el jurel, un producto de consumo popular en la región. Asimismo, productos agrícolas esenciales como la cebolla roja, la papa blanca, el apio y la zanahoria se han encarecido, afectando directamente la economía de los hogares arequipeños.
La situación se complica aún más con el incremento en los precios de las frutas. El mango, el limón y la piña, frutas de temporada y de consumo habitual, han visto sus precios aumentar, contribuyendo a la presión inflacionaria sobre los alimentos.
El sector gastronómico tampoco ha sido ajeno a esta tendencia. El costo del menú diario, una opción de alimentación accesible para muchos trabajadores, y platos populares como el pollo a la brasa, han registrado incrementos que impactan directamente en el gasto de los hogares. Esto significa que comer fuera de casa o incluso adquirir ingredientes para preparar comidas en casa se ha vuelto más costoso para los ciudadanos de Arequipa.
La inflación en Arequipa, por lo tanto, no es un fenómeno aislado, sino parte de una tendencia nacional al alza en el costo de vida. Sin embargo, la magnitud del incremento en la ciudad blanca exige una atención especial y la implementación de medidas que mitiguen el impacto en la economía de sus habitantes. El INEI continuará monitoreando la evolución de los precios en las diferentes regiones del país, proporcionando información crucial para la toma de decisiones por parte de las autoridades y los consumidores. La situación actual plantea un desafío importante para mantener el poder adquisitivo de las familias arequipeñas y garantizar el acceso a bienes y servicios básicos.









