El Canal de Panamá se ha convertido en el centro de una creciente tensión diplomática entre Estados Unidos y China, con el apoyo de algunos aliados de Washington, en un momento crítico marcado por la crisis en Medio Oriente y el cierre potencial del estrecho de Ormuz. La situación ha provocado un aumento en la congestión de buques en la vía interoceánica y un incremento drástico en los costos para asegurar un paso prioritario.
Según Boris Moreno, vicepresidente de Operaciones de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), el martes se registraron 116 buques en las zonas de fondeadero, un aumento significativo con respecto a los 90 habituales. Sin embargo, Moreno negó que se trate de un colapso o congestión, atribuyendo el incremento a una mayor demanda debido a la crisis en el Golfo Pérsico. El flujo de buques ha aumentado de 32 diarios en enero a entre 38 y 41 en los últimos días.
Este aumento en la demanda ha disparado los costos para los buques que buscan un cupo para pasar por el canal sin tener una reserva previa. Las subastas para asegurar un lugar han alcanzado hasta los 4 millones de dólares, más de diez veces el promedio habitual.
La disputa se intensificó tras la respuesta del Ministerio de Relaciones Exteriores de China a un comunicado conjunto firmado por Estados Unidos y cinco países de la región: Bolivia, Costa Rica, Guyana, Paraguay y Trinidad y Tobago. China calificó las acusaciones de completamente infundadas y de distorsionar la realidad .
El comunicado conjunto de EE.UU. y sus aliados expresaba una vigilancia constante ante la presión económica por parte de China y las acciones recientes que han afectado a embarcaciones con bandera panameña . El gobierno de Panamá está investigando un aumento significativo en la detención de buques con bandera panameña en puertos chinos desde marzo, supuestamente para inspección.
La raíz de la tensión se remonta a finales de febrero, cuando el gobierno de Panamá tomó el control de los puertos de Balboa y Cristóbal, en ambos extremos del Canal, tras una decisión de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional el contrato con Panama Ports Company y su filial hongkonesa, CK Hutchinson Holding, que operó las terminales durante casi tres décadas.
Estados Unidos y sus aliados denunciaron que esta acción es un intento flagrante de politizar el comercio marítimo e infringir la soberanía de las naciones de nuestro hemisferio . El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, respondió acusando a Estados Unidos de politizar y convertir en cuestión de seguridad la cuestión de los puertos . Lin Jian también cuestionó el historial de Estados Unidos en Panamá, preguntando: ¿Quién ocupaba durante mucho tiempo el Canal de Panamá, invadió armadamente Panamá y pisoteaba arbitrariamente su soberanía y dignidad? ¿Quién codicia el Canal de Panamá? .
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, respaldó la declaración conjunta en sus redes sociales, afirmando que la soberanía de nuestro hemisferio es innegociable y que cualquier intento de socavar la soberanía de Panamá es una amenaza para todos.
El comunicado conjunto de los seis países reafirmó su solidaridad con Panamá, destacando que el país es un pilar de nuestro sistema de comercio marítimo y debe permanecer libre de presión externa indebida . También expresaron su compromiso renovado con la paz, la seguridad y la cooperación hemisférica.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, agradeció la solidaridad de los países que calificó como amigos , y enfatizó que las decisiones de su gobierno se basan en un fallo de la Corte Suprema, un órgano independiente del Estado. Mulino también expresó su deseo de evitar una escalada del conflicto y valorar las relaciones respetuosas con todas las naciones.
La tensión actual se produce en un contexto en el que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya había acusado a China de ejercer una influencia maligna sobre el Canal de Panamá y amenazado con tomar el control de la vía interoceánica hace más de un año.
Tras la decisión de la justicia panameña sobre los puertos, Panama Ports Company presentó arbitrajes contra el Estado panameño y contra una de las compañías que opera uno de los puertos de forma transitoria.
El gobierno de Panamá, a través de la Autoridad Marítima, está investigando el incremento inusual de buques con bandera panameña detenidos en puertos chinos desde marzo, reconociendo que esta situación afecta la carga mundial. Mulino ha transmitido las preocupaciones de su gobierno a las autoridades diplomáticas de China y ha expresado su deseo de evitar que el conflicto se agrave. La situación en el Canal de Panamá se presenta como un punto de fricción clave en las relaciones entre Estados Unidos y China, con implicaciones significativas para el comercio marítimo global y la estabilidad regional.










