Los precios del petróleo superaron nuevamente la barrera de los 100 dólares por barril, impulsados por la incertidumbre en torno a una posible respuesta de Estados Unidos a un acuerdo provisional para la reapertura del Estrecho de Ormuz. Este repunte ocurre en un momento de reacomodo en el mercado petrolero, marcado por la decisión de los Emiratos Árabes Unidos de abandonar la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP+) a partir del próximo mes, lo que podría afectar la capacidad del grupo para gestionar los precios del energético en un contexto global volátil.
El West Texas Intermediate (WTI) alcanzó brevemente los 100 dólares por barril, para finalmente cerrar en 99.93 dólares, con un incremento del 3.69 por ciento. La Mezcla Mexicana también experimentó un aumento del 3.03 por ciento, alcanzando los 101.77 dólares por unidad. Por su parte, el Brent llegó a su nivel más alto desde finales de marzo, situándose en 111.15 dólares por barril, tras un avance del 2.70 por ciento.
Analistas señalan que la OPEP+, cuyo objetivo tradicionalmente ha sido regular la producción y los precios del crudo en beneficio mutuo de sus miembros, se encuentra en un proceso de desmoronamiento debido a la cambiante dinámica geopolítica en Oriente Medio. Elior Manier, de Oanda, advierte que los países productores más poderosos podrían estar buscando eliminar a los productores más pequeños a través de la sobreproducción y la reducción de precios, una tendencia que ya se observó el año pasado y que provocó la salida de países como Indonesia y Qatar.
Si a esto le sumamos la geopolítica profundamente polarizada de los últimos años, donde décadas de paz se han transformado en inestabilidad global, tenemos la receta para una situación que podría revolucionar el mercado , apuntó Manier.
Alejandro Saldaña, economista en jefe de Grupo Financiero B +, proyecta que la curva de futuros del WTI apunta a niveles elevados de precios durante los próximos meses, con un cierre de año estimado en torno a los 78 dólares por barril. Esta proyección se basa en la incertidumbre persistente sobre la extensión del conflicto en la región y la recuperación de la infraestructura de producción, procesamiento y transporte de energéticos.
Saldaña destaca que la salida de los Emiratos Árabes Unidos de la OPEP+ añade presión adicional a la cotización del petróleo. Sin embargo, subraya que esta nación ha estado buscando expandir su capacidad de producción, encontrando obstáculos por parte de otros miembros del cartel, como Arabia Saudita.
Salih Yilmaz, analista sénior de Bloomberg Intelligence, enfatiza que, a corto plazo, los mercados financieros se mantendrán enfocados en la situación del Estrecho de Ormuz y la posible escasez de flujos físicos de petróleo. Solo cuando se reabra el canal, y dependiendo de la rapidez con la que Estados Unidos aumente su producción, preveo que la atención volverá a centrarse en los fundamentos del mercado , explicó Yilmaz.
El impacto del aumento en los precios del petróleo se extiende a otros sectores, como el de la aviación. Según datos de Grupo Mundo Maya, el precio de la turbosina en los principales aeropuertos del país ha aumentado entre un 53 y un 66 por ciento en comparación con los niveles previos al conflicto en Medio Oriente, que se inició a finales de febrero.
El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) ha experimentado el mayor incremento en la tarifa de turbosina, pasando de 10.9 a 18.1 pesos por litro en los últimos dos meses, lo que representa un aumento del 66.5 por ciento. Otros aeropuertos que también han registrado aumentos significativos son el Aeropuerto Internacional Hermanos Serdán en Puebla (64.1 por ciento) y el Aeropuerto Internacional Ing. Alberto Acuña Ongay en Campeche (60.3 por ciento).
Aeropuertos en San Luis Potosí (59.1 por ciento), Oaxaca (59.5 por ciento), Tulum (59.4 por ciento), Tamaulipas (59.4 por ciento), Chetumal (58.8 por ciento) y Nuevo León (58.4 por ciento) también han visto incrementos superiores al 50 por ciento. El Aeropuerto Internacional de Palenque, Chiapas, registró el aumento más bajo, con un 53.2 por ciento.
A pesar de estos aumentos, los precios de la turbosina podrían haber alcanzado un límite, ya que se observó un ajuste generalizado a la baja de entre el 12 y el 14 por ciento entre el 28 de abril y el 4 de mayo. Este comportamiento sugiere que, aunque el mercado ha comenzado a corregir, la turbosina se mantiene en niveles elevados, lo que continúa ejerciendo presión sobre los costos operativos de las aerolíneas.
La situación actual del mercado petrolero es compleja y está influenciada por una serie de factores interrelacionados, incluyendo la geopolítica, la producción, la demanda y las decisiones de los países productores. La incertidumbre en torno a la reapertura del Estrecho de Ormuz y la reconfiguración de la OPEP+ añaden aún más volatilidad a un mercado que ya se encontraba en un estado de tensión. Los próximos meses serán cruciales para determinar la dirección que tomarán los precios del petróleo y su impacto en la economía global.











