El dólar oficial experimentó una leve caída este martes, revirtiendo cuatro jornadas consecutivas de alza, aunque se mantuvo por encima de los $1.400 en el segmento mayorista. El mercado interpreta este movimiento como un reacomodamiento dentro de un panorama general de relativa calma cambiaria, aunque la atención de los inversores se centra en la dinámica del dólar para evaluar oportunidades de carry trade.
En el mercado mayorista, el tipo de cambio descendió $12,5 (0,9%) hasta alcanzar los $1.404,5 para la venta. A pesar del reciente repunte, el valor del dólar se mantiene considerablemente alejado del límite superior del esquema de bandas cambiarias establecido por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que actualmente se sitúa en $1.699,98. La diferencia entre ambos valores supera el 21%.
Los contratos de dólar futuro también reflejaron una tendencia a la baja, con caídas generalizadas de hasta el 0,8%. Las expectativas del mercado indican que el tipo de cambio se ubicará en torno a los $1.406 a fines de abril y alcanzará los $1.628 al cierre de diciembre.
En el segmento minorista, el Banco Nación (BNA) cotizó el dólar a $1.430 para la venta, lo que posiciona el dólar tarjeta en $1.859. Según el relevamiento de entidades financieras realizado por el BCRA, el tipo de cambio promedio para la venta fue de $1.435,68.
Los dólares paralelos también mostraron movimientos. El contado con liquidación (CCL) cerró en $1.502,6, mientras que el MEP lo hizo en $1.447,2. El dólar blue, por su parte, se negoció a $1.430 para la venta, según un relevamiento realizado en el mercado informal de la city.
Las reservas internacionales brutas del BCRA disminuyeron en u$s210 millones, situándose en u$s45.878 millones. La autoridad monetaria intervino en el Mercado Libre de Cambios (MCL) por un monto de u$s53 millones. Las reservas netas retrocedieron en u$s195 millones, llegando a u$s1.330 millones, mientras que las reservas "supernetas" se mantienen en terreno negativo, alcanzando los u$s-522 millones, según los cálculos del economista Federico Machado.
Operadores del mercado atribuyen el reciente rebote del dólar a una combinación de factores coyunturales y estacionales, más que a un cambio de tendencia fundamental. Gustavo Quintana, operador, señaló que es habitual observar una mayor demanda de divisas por cobertura y cierre de posiciones en las jornadas previas al cierre de mes. A esto se sumó el movimiento de empresas que habían postergado pagos en moneda extranjera, esperando nuevas bajas del dólar, y que ahora aceleraron sus cancelaciones al percibir un cambio en la dinámica del mercado.
La menor oferta temporal de divisas provenientes del sector agro también jugó un papel importante. Las demoras climáticas en la cosecha gruesa ralentizaron el ingreso de dólares del sector exportador, reduciendo la oferta en el mercado oficial. Además, el propio BCRA continuó con su política de compras de reservas, lo que incrementó la demanda sobre el mercado cambiario.
Las compras oficiales ya superan los u$s6.815 millones en lo que va de 2026, según datos privados. Esta dinámica explica en parte la firmeza reciente del dólar, aunque al mismo tiempo fortalece la posición de reservas del organismo. La estrategia oficial se centra en aprovechar la mayor oferta estacional de divisas para recomponer los activos externos sin afectar la estabilidad financiera.
Un factor adicional que mencionan los analistas es la reducción de las tasas de interés en pesos registrada desde marzo y abril. La menor rentabilidad de los instrumentos en moneda local incentivó a algunos inversores a reducir sus posiciones de carry trade la estrategia que consiste en vender dólares para invertir en pesos y a buscar cobertura cambiaria de manera transitoria.
Sin embargo, el mercado no considera que esta sea la conclusión definitiva de la estrategia de carry trade. Por el contrario, se estima que podría resurgir si el dólar encuentra una zona de equilibrio más alta. Gustavo Ber, analista, sugirió que podrían renovarse apuestas tácticas en pesos "según las condiciones financieras", mientras que otros operadores ubican ese posible punto de retorno cerca de los $1.450 en el mercado mayorista.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, considera que la suba reciente es incluso positiva después de las fuertes bajas previas que llevaron el dólar por debajo de los $1.400. Según explicó, un tipo de cambio ligeramente más alto ayuda a mantener los incentivos para que el sector agroexportador continúe liquidando sus divisas.
En la misma línea, desde Sailing Inversiones señalaron que el dólar había quedado rezagado frente a la inflación de los últimos meses y que la suba puede interpretarse como una corrección hacia niveles más consistentes.
Con este escenario, el mercado anticipa que la calma cambiaria podría prolongarse al menos durante las próximas semanas, respaldada por la liquidación de la cosecha, las compras de reservas del BCRA y una demanda privada aún contenida. El foco de atención se centrará en determinar si el dólar logra estabilizarse tras el rebote o si buscará un nuevo nivel de equilibrio durante el mes de mayo. La dinámica del dólar sigue siendo crucial para los inversores que evalúan la posibilidad de implementar estrategias de carry trade, buscando aprovechar las diferencias de tasas de interés entre el peso y el dólar.











