Grupo México y Saavi Energía, respaldada por Global Infrastructure Partners (GIP) de BlackRock, han anunciado un acuerdo definitivo para combinar sus activos de generación de energía en México. La transacción, revelada a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), tiene como objetivo crear una de las plataformas privadas más relevantes del sector energético en el país, aprovechando las sinergias y economías de escala que ofrece la integración.
La operación implica la integración de 14 centrales eléctricas estratégicamente ubicadas en zonas de alta demanda a nivel nacional. Esta combinación resultará en una capacidad instalada conjunta de 4,510 megawatts (MW), además de una robusta cartera de proyectos en desarrollo que suman cerca de 5,000 MW adicionales. La fusión posiciona a la nueva entidad como un actor clave en el panorama energético mexicano, respondiendo a la creciente demanda eléctrica impulsada por la relocalización de empresas y el aumento del consumo industrial.
Tras la finalización de la transacción, la estructura accionarial de Saavi quedará definida con Grupo México controlando el 70 por ciento de la participación, mientras que Global Infrastructure Partners, a través de su portafolio, retendrá el 30 por ciento restante. Esta distribución de acciones refleja el compromiso a largo plazo de ambas empresas con el proyecto y su confianza en el potencial de crecimiento del mercado energético mexicano.
La magnitud de esta fusión es significativa. La capacidad instalada combinada supera en un 73.4 por ciento a los activos que Iberdrola vendió recientemente a Cox por 4 mil millones de dólares, lo que subraya la importancia estratégica de esta operación para el sector. Este dato pone de manifiesto la ambición de Grupo México y GIP de consolidar una posición de liderazgo en la generación de energía privada en México.
Grupo México enfatizó que la integración permitirá optimizar las operaciones, reducir costos y mejorar la eficiencia del portafolio energético. Las sinergias operativas que se esperan generar contribuirán a fortalecer la resiliencia de la nueva entidad frente a las fluctuaciones del mercado y los desafíos regulatorios. La empresa también destacó que esta alianza refleja su confianza en el futuro de México y su compromiso continuo con la inversión en infraestructura estratégica.
La consolidación de Saavi como uno de los principales generadores privados en México se alinea con las tendencias actuales del mercado energético, donde la demanda eléctrica está en constante aumento. Factores como la relocalización de empresas (nearshoring) y el crecimiento del consumo industrial están impulsando la necesidad de una mayor capacidad de generación de energía confiable y eficiente. La nueva entidad estará bien posicionada para satisfacer esta demanda y contribuir al desarrollo económico del país.
Además de fortalecer su posición en el mercado interno, Grupo México y GIP ven esta alianza como una oportunidad para explorar futuras colaboraciones en México y en otros mercados internacionales. La combinación de la experiencia y los recursos de ambas empresas abre la puerta a nuevas inversiones y proyectos en el sector energético a nivel global.
La operación aún está sujeta a la obtención de las autorizaciones regulatorias necesarias y se espera que se complete durante el tercer trimestre de 2026. Este plazo permitirá a las empresas cumplir con todos los requisitos legales y administrativos, así como realizar una transición ordenada de los activos y operaciones.
La transacción representa un movimiento estratégico para Grupo México, que busca diversificar sus actividades y fortalecer su presencia en el sector energético. Para Global Infrastructure Partners, la alianza con Grupo México ofrece una oportunidad para invertir en un mercado en crecimiento y asociarse con un socio local con una sólida trayectoria.
En resumen, la fusión entre Grupo México y Saavi Energía, respaldada por BlackRock, es un paso importante para el desarrollo del sector energético en México. La creación de una plataforma privada de generación de energía de gran escala permitirá satisfacer la creciente demanda eléctrica, impulsar la eficiencia y la innovación, y contribuir al crecimiento económico del país. La operación, que se espera concretar en 2026, marca un nuevo capítulo en la historia de la energía en México y consolida a Grupo México y GIP como actores clave en el sector. La capacidad combinada de 4,510 MW, junto con los 5,000 MW en desarrollo, posiciona a la nueva entidad como un competidor formidable en el mercado energético mexicano, capaz de responder a las necesidades de un país en constante evolución.










