El Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) lanzó recientemente la iniciativa Hello Brete , ofreciendo 500.000 becas para estudiar inglés a través de la plataforma Open English, con una inversión anual de aproximadamente $83 por licencia. La medida busca capitalizar la creciente demanda de profesionales biling es en el mercado laboral costarricense, donde el dominio del inglés puede incrementar los salarios entre un 20% y un 38%, e incluso hasta un 34% en puestos técnicos, según datos del propio INA. Sin embargo, la iniciativa ha generado debate y preocupación en torno a la efectividad de los programas virtuales de idiomas, el cumplimiento de la normativa de protección de datos personales y, sobre todo, las altas tasas de deserción que históricamente han afectado a este tipo de programas.
La iniciativa busca elevar el nivel de inglés de los beneficiarios al nivel B1 del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas, un nivel comparable al de la mitad de los estudiantes de secundaria costarricenses en lectura y escucha, según pruebas aplicadas por la Universidad de Costa Rica en 2024. No obstante, el formulario de postulación a la beca ha sido cuestionado por posibles incumplimientos en la Ley de Protección de la Persona Frente al Tratamiento de sus Datos Personales (Ley N 8968).
El contrato entre el INA y el consorcio Say Pura Vida Open Education & Racsa establece un umbral de alerta del 17% de deserción. La pregunta que surge es si este porcentaje es realista o si subestima el problema de abandono que suele afectar a los cursos en línea. Diversos estudios internacionales arrojan cifras alarmantes al respecto. Una investigación de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, México, publicada en 2025, revela que el 70% de los estudiantes abandonan cursos de inglés de nivel 1, incluso cuando este es un requisito para la graduación.
Plataformas como Beconfident, con presencia en más de 150 países, reportan una deserción del 42% en cursos de inglés de negocios, mientras que los Massive Open Online Course (MOOC) gratuitos alcanzan una tasa de abandono del 60%. Investigaciones de la Brigham Young University, de Utah, sugieren que la deserción en cursos virtuales es entre un 10% y un 20% más alta que en los presenciales. Edly, una firma que colabora con instituciones de prestigio como el MIT y la Universidad de Cambridge, estima que las tasas de abandono en cursos en línea pueden llegar hasta el 80%.
En Costa Rica, una investigación de la Universidad Técnica Nacional (UTN) de 2018 reveló que el 55% de los estudiantes de universidades públicas abandonan sus estudios de forma permanente o temporal, con solo un 25% completando sus carreras y un 13% continuando el proceso. Un estudio anterior, de 2012, indicaba que el 14% de los estudiantes de la carrera de inglés en la sede de San Carlos de la UTN abandonaban en el primer año debido a factores laborales, económicos y de motivación. La UTN enfatizó la necesidad de implementar diversas técnicas didácticas y metodológicas para aumentar la permanencia de los estudiantes en las aulas.
Los propios documentos de la licitación del INA, donde se seleccionó a Open English, señalan que la deserción en programas públicos de inglés fue del 18,9%. El Instituto reportó una deserción del 18,4% y una reprobación del 18,9% en sus programas en 2022.
La calidad de la formación virtual también es un punto de debate. Lumos English Center, una plataforma estadounidense, argumenta que los cursos presenciales son ideales para lograr fluidez y naturalidad en el idioma, mientras que los virtuales ofrecen flexibilidad, costos reducidos y fomentan la autonomía del estudiante. El Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), con su programa de formación de inglés en funcionamiento desde hace 13 años, ha logrado que el 78% de sus estudiantes alcancen un nivel B2 (intermedio avanzado) y el 12% un nivel B1 (intermedio), aunque estos resultados no diferencian entre las modalidades presencial y virtual.
Open English, por su parte, defiende su metodología, que combina profesores en vivo, tecnología e inteligencia artificial. La empresa argumenta que el éxito del aprendizaje en línea depende del esfuerzo y compromiso personal del estudiante, comparándolo con la disciplina requerida para asistir al gimnasio. Open English afirma tener millones de estudiantes en la región, una calificación de cuatro estrellas y media en Trustpilot y estar incluida en el ranking GSV 150 de firmas de crecimiento transformador en aprendizaje digital.
Andrés Moreno, fundador y CEO de Open English, enfatizó en una entrevista con El Financiero que el éxito del aprendizaje en línea depende del compromiso individual. La empresa sostiene que su enfoque no se centra únicamente en la finalización del curso, sino en el acceso, el uso y el progreso real en habilidades, destacando la alta demanda de la iniciativa en Costa Rica, con más de 200.000 personas registradas en las primeras 48 horas.
El contrato con el INA establece que Open English debe generar una alerta cuando dos de cada diez estudiantes no se presenten, lo que podría indicar un problema de deserción incipiente. La efectividad de esta medida y la capacidad de Open English para mantener a los estudiantes comprometidos con el programa serán cruciales para determinar si Hello Brete se convierte en una herramienta efectiva para mejorar la empleabilidad de los costarricenses o en una iniciativa con altas tasas de abandono y un impacto limitado.












