El presidente Pedro Sánchez ha defendido España como una "apuesta segura" para la inversión extranjera en un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica, durante la inauguración del Invest in Spain Summit en Madrid. El evento, que contará con la clausura del Rey Felipe VI, busca impulsar la inversión en sectores estratégicos como defensa, industria y telecomunicaciones.
Sánchez destacó que España es "el mejor compañero de viaje en tiempos turbulentos", argumentando que el país genera más de la mitad del empleo de la Unión Europea con solo un 10% de su población y es la economía de mayor crecimiento entre las cinco principales de Europa. Reconoció los desafíos pendientes, como la reducción del desempleo y la crisis de vivienda, pero enfatizó la fortaleza económica del país.
El vicepresidente y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, abrió el evento con una reflexión sobre la preparación de España para el futuro, utilizando como ejemplo la figura del Premio Nobel Santiago Ramón y Cajal. "Anticipación, sentido de la dirección clara y un trabajo incansable para hacer pasar las cosas. Así se prepara España", afirmó Cuerpo.
La primera edición del Invest in Spain Summit el año pasado movilizó más de 4.400 millones de euros en proyectos de inversión, generando más de 4.500 empleos. El gobierno espera repetir este éxito en la presente edición, a pesar del contexto económico incierto marcado por conflictos internacionales y la inflación.
Este año, el foro facilitará más de 170 reuniones bilaterales entre representantes de 75 empresas inversoras de 25 países y miembros del gobierno español. La mayoría de estas empresas ya tienen una presencia establecida en España, lo que indica un interés en profundizar las relaciones económicas existentes.
Estados Unidos se mantiene como el principal inversor extranjero en España, con más de 8.146 millones de euros invertidos en 2024, seguido por el Reino Unido con 3.693 millones. Sin embargo, el evento también contará con la participación de empresas de Suiza, Japón, India, Alemania, Francia, Italia y China, reflejando la diversificación de las fuentes de inversión. El reciente viaje de Sánchez a Pekín para reunirse con el presidente Xi Jinping subraya la creciente importancia de las relaciones comerciales con China.
Uno de los anuncios clave de Sánchez durante su intervención fue la asignación de más de 518 millones de euros a 18 proyectos en el marco del Proyecto Estratégico (Perte) para la descarbonización industrial. El presidente reafirmó el compromiso del gobierno con la transición energética, declarando: "Si alguien quiere extraer combustibles fósiles, nuestra puerta estará cerrada, nuestra puerta es verde".
El PERTE, gestionado por el Ministerio de Industria y Turismo a través de Sepides, financiará proyectos que buscan electrificar procesos industriales, incorporar hidrógeno verde, optimizar la gestión energética y desplegar otras tecnologías limpias. Los proyectos seleccionados son considerados "activos estratégicos que transforman la forma en que producimos y consumimos energía", según fuentes de la Moncloa.
El sector cementero, liderado por CEMEX, Votorantim y Molins, recibirá la mayor parte de los fondos, con 341 millones de euros destinados a proyectos de captura de CO2. La productora estadounidense de aluminio Alcoa se beneficiará de más de 40 millones de euros, mientras que la Unión Industrial Papelera recibirá 31,8 millones para su plan de descarbonización de la fábrica de papel reciclado en La Pobla de Claramunt, Barcelona.
El Invest in Spain Summit se presenta como una plataforma clave para atraer inversión extranjera y fortalecer la economía española en un momento de desafíos globales. El gobierno confía en que el evento contribuirá a consolidar a España como un destino atractivo y seguro para los inversores, impulsando el crecimiento económico y la creación de empleo. La apuesta por la descarbonización industrial, con la asignación de fondos significativos a proyectos innovadores, refleja el compromiso del país con un futuro sostenible y la transición hacia una economía más verde. La participación de empresas de diversos países, incluyendo potencias económicas como Estados Unidos, Reino Unido y China, subraya el interés internacional en las oportunidades que ofrece España.












