Los trabajadores del Sindicato Único de Trabajadores de Instituciones Gremiales y Afines (Sutiga) llevaron a cabo un paro este viernes 17 de abril, manifestándose frente al Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y movilizándose posteriormente hacia el Ministerio de Economía, en protesta por los reiterados retrasos en el pago de sus salarios. La raíz del problema radica en la dependencia del pago de salarios a través de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) con las que trabaja el Mides, generando una situación estructural que, según denuncian, se prolonga en el tiempo.
Diego Andrada, secretario de Tercerizados del Sutiga, declaró a Montevideo Portal que “la pelota está en la cancha” del ministro Gonzalo Civila, instando a una respuesta concreta a la propuesta del gremio: la creación de un fideicomiso que asegure el pago de los salarios independientemente de la situación financiera de las OSC. Según Andrada, actualmente existen siete OSC con atrasos en los pagos a los trabajadores.
El fideicomiso, según explican desde Sutiga, representaría una garantía de pago “más allá de si la organización está al día o no”, desvinculando el salario del trabajador de la capacidad de rendición de cuentas de las OSC. La iniciativa ya fue presentada ante el Senado, donde, según el dirigente sindical, todos los partidos políticos se comprometieron a buscar una solución definitiva para asegurar el pago de los salarios.
A pesar de la movilización y la presión sindical, no se ha pactado una instancia de diálogo directa con el ministro Civila. Andrada informó que existe una “mesa” de trabajo con el ministro para discutir políticas públicas y recibir propuestas de los trabajadores, pero aún no se ha fijado una fecha para la reunión. “En cuanto a esto, no hay nada”, lamentó el secretario de Sutiga, expresando a la vez un optimismo cauteloso respecto a la voluntad del ministro de encontrar una solución definitiva.
Los trabajadores esperan que se considere seriamente la propuesta del fideicomiso o, en su defecto, algún otro mecanismo que “separe el sueldo del trabajador de la rendición de las OSC”. Andrada enfatizó que los trabajadores no son responsables de las dificultades financieras o de gestión de las organizaciones, y que el pago de sus salarios es un derecho inalienable. “Nosotros no tenemos la culpa de que las organizaciones rindan mal”, concluyó.
Por su parte, el ministro Gonzalo Civila reconoció que la posibilidad del fideicomiso ya fue explorada con la Corporación Nacional para el Desarrollo, pero la valoración inicial fue que no resolvía completamente el problema. Sin embargo, el ministro se mostró abierto a seguir analizando la propuesta en otras variantes o a considerar otras herramientas. “No es la única posible”, afirmó en una rueda de prensa.
Civila destacó que el gobierno actual ha logrado revertir una situación de atrasos salariales que se venía arrastrando durante años, pasando de retrasos de meses a retrasos de días. “Esto demuestra no solo la voluntad política de resolver el tema (porque obviamente nos desvela y afecta los servicios que prestamos), sino que además habla del resultado de esfuerzos de gestión que hemos hecho”, enfatizó. El ministro subrayó que el Mides no se conformará mientras “haya un trabajador que no cobre en fecha y hasta que no se respeten todos los derechos de los trabajadores”.
La postura del gobierno, por lo tanto, es que se han realizado avances significativos en la resolución del problema de los atrasos salariales, pero que se continúa trabajando en la búsqueda de soluciones más definitivas y estructurales. La propuesta del fideicomiso sigue siendo una opción en la mesa de negociación, aunque se considera que requiere de un análisis más profundo para determinar su viabilidad y eficacia.
El paro de Sutiga y las manifestaciones frente a los ministerios de Desarrollo Social y Economía son una clara señal de la preocupación y la frustración de los trabajadores ante la persistencia de los retrasos salariales. La creación de un fideicomiso o la implementación de un mecanismo similar que garantice el pago de los salarios independientemente de la situación de las OSC se presenta como una solución clave para evitar futuras crisis y asegurar la estabilidad laboral de los trabajadores del sector.
La situación pone de manifiesto la complejidad de la relación entre el Mides y las OSC, y la necesidad de establecer mecanismos de control y supervisión más eficientes para garantizar la correcta rendición de cuentas y el cumplimiento de las obligaciones laborales. El gobierno se enfrenta al desafío de encontrar un equilibrio entre la necesidad de apoyar a las OSC en su labor social y la obligación de proteger los derechos de los trabajadores que prestan sus servicios a través de estas organizaciones.
El futuro de los trabajadores de Sutiga y de las OSC depende de la capacidad del gobierno y del sindicato para llegar a un acuerdo que garantice el pago de los salarios en tiempo y forma, y que asegure la sostenibilidad del sistema a largo plazo. La pelota, como bien señala Andrada, está ahora en la cancha del ministro Civila, quien deberá demostrar su compromiso con la resolución de este problema estructural que afecta a miles de trabajadores y pone en riesgo la calidad de los servicios sociales que se prestan en el país.


