CENIT, la filial de Ecopetrol encargada del transporte de petróleo, adjudicó un contrato por 23.000 millones de pesos a Gesycobro, una pequeña firma de abogados con un capital de apenas 117 millones de pesos y sin trayectoria comprobada en el sector de hidrocarburos. La operación, formalizada a finales de 2025, ha generado interrogantes sobre la transparencia del proceso de selección y los criterios utilizados para favorecer a esta empresa en detrimento de otras 24 firmas, incluyendo algunas de las más prestigiosas del país.
El contrato, según la información obtenida, no se limita a una asesoría jurídica puntual, sino que centraliza el control sobre la contratación de abogados externos a través de Gesycobro. Esto implica que la firma se convierte en un intermediario clave en la gestión legal de CENIT, lo que ha levantado sospechas sobre posibles conflictos de interés y la eficiencia en la asignación de recursos.
La falta de experiencia específica de Gesycobro en el transporte de hidrocarburos es uno de los aspectos más cuestionados. Si bien CENIT argumenta que la firma acreditó experiencia en empresas del sector como SURTIGAS y GASES DE OCCIDENTE, esta experiencia se limita al cobro de cartera de facturas de gas impagas, un servicio que no guarda relación alguna con el objeto del contrato actual. Esta discrepancia ha sido señalada por fuentes internas de Ecopetrol, quienes han expresado su preocupación por la idoneidad de Gesycobro para gestionar los asuntos legales complejos relacionados con el transporte de petróleo.
Otro elemento que ha llamado la atención es la conexión entre el vicepresidente legal de CENIT, Jorge Dilson Murcia Olaya, conocido como Tito , y varios de los abogados que han sido contratados a través de Gesycobro. Al menos siete de los 17 abogados vinculados a la firma tienen vínculos con el departamento del Huila, de donde es oriundo Murcia Olaya. Algunos de estos abogados han trabajado en entidades gubernamentales del departamento, lo que sugiere una posible red de influencias que pudo haber facilitado la adjudicación del contrato.
Las condiciones establecidas en el contrato permiten a Gesycobro tercerizar algunos de los servicios legales, lo que podría aumentar los costos para CENIT. El documento de 16 páginas enviado a las empresas participantes establece que el contratista deberá contar con el servicio de asesoría legal general y representación judicial y extrajudicial, y todo lo que de ello se derive, en trámites y procesos de cualquier naturaleza con ocasión de la operación de la compañía . Sin embargo, al menos seis de los servicios especificados, como la asesoría en derechos humanos, operación financiera, gestión inmobiliaria, derecho del transporte y ética y cumplimiento, no son áreas de especialización de Gesycobro.
Ante las preguntas de Caracol Radio, CENIT defendió la transparencia del proceso de selección, afirmando que la asignación del contrato a Gesycobro fue el resultado de un mecanismo de elección competitivo y que la firma era la alternativa más favorable . Sin embargo, fuentes internas de la filial de Ecopetrol cuestionan esta afirmación, señalando que no está claro por qué una pequeña firma con un patrimonio limitado y sin sede en Bogotá pudo superar a empresas más grandes y experimentadas.
La falta de respuesta a preguntas específicas sobre la experiencia de Gesycobro en el sector del transporte de hidrocarburos y las razones por las que fue seleccionada por encima de otras firmas ha alimentado aún más las sospechas. El vicepresidente legal de CENIT, Jorge Dilson Murcia Olaya, no respondió a las preguntas enviadas por Caracol Radio, lo que ha generado críticas por falta de transparencia y rendición de cuentas.
El contrato con Gesycobro plantea interrogantes sobre la gestión de recursos públicos y la posible influencia de intereses particulares en la toma de decisiones de CENIT. La situación exige una investigación exhaustiva para determinar si se cumplieron todos los requisitos legales y si el proceso de selección fue justo y transparente. La comunidad exige claridad y transparencia en la gestión de los recursos de Ecopetrol y sus filiales, y espera que se tomen las medidas necesarias para garantizar que los contratos se adjudiquen a las empresas más idóneas y con la experiencia necesaria para cumplir con los objetivos de la compañía. La falta de respuestas y la opacidad en torno a este caso solo aumentan la desconfianza y erosionan la credibilidad de CENIT y Ecopetrol.












