La economía boliviana se desenvuelve cada vez más con un tipo de cambio referencial que difiere del oficial, fijado en 6,96 bolivianos por dólar para la venta y 6,86 para la compra, valor que se mantiene inalterable desde hace más de 14 años. Esta situación ha generado una coexistencia de mercados: el oficial, uno para operaciones financieras (el referencial) y un mercado paralelo, según el economista Germán Molina.
Desde la adquisición de bienes raíces y vehículos hasta el pago de servicios digitales en el exterior, las transacciones se realizan en bolivianos calculados al tipo de cambio referencial, reflejando la escasez de divisas en el país. La compra de una casa o un auto, aunque cotizada en dólares, se efectúa en moneda nacional al precio referencial, o incluso en Unidades de Fomento al Valor (UFVs).
El comercio exterior tampoco es ajeno a esta dinámica. Los pagos por fletes, servicios portuarios y costos logísticos se realizan en bolivianos, pero basados en referencias cercanas al dólar paralelo. En las zonas francas y ferias, los precios de los vehículos se calculan al dólar referencial, mientras que las casas automotrices, aunque aseguran utilizar el costo oficial, son percibidas por los clientes como infladas.
Las compras internacionales y los servicios digitales pagados con tarjetas bancarias también se ven afectados, ya que el costo del dólar se aplica al tipo de cambio referencial. Esta situación genera una percepción de que el valor oficial no es real, ya que la mayoría de la población debe recurrir al mercado paralelo para adquirir dólares, según el economista Fernando Romero.
El Banco Central de Bolivia (BCB) ha flexibilizado recientemente el mercado cambiario, eliminando los límites que regulaban la compra y venta de dólares en el sistema financiero. Esta decisión, formalizada mediante la Resolución de Directorio N 43/2026, permite a bancos y casas de cambio definir el precio de la divisa con mayor margen, dejando sin efecto el Capítulo VII del Reglamento de Operaciones Cambiarias. Anteriormente, las entidades supervisadas por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) debían operar con un margen máximo de un centavo respecto al tipo de cambio oficial.
Nelson Villalobos, secretario ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia, confirmó que la compra y venta de dólares quedó liberada tras esta medida.
A pesar de esta flexibilización, el tipo de cambio oficial sigue vigente, aunque su relevancia real ha disminuido. Se mantiene principalmente para el sector público, como en el caso de la deuda externa, ya que el Gobierno registrará ese tipo de cambio en sus balances. También se utiliza en algunas importaciones priorizadas, pagos financieros autorizados por bancos, registros contables, operaciones formales reguladas, remesas y anticréticos formales.
Los economistas coinciden en que la unificación cambiaria es un objetivo necesario, pero advierten que se requieren condiciones previas, como el fortalecimiento de las reservas internacionales. Felipe Larraín señala que, si las reservas son bajas, la unificación es difícil a corto plazo, pero es un camino a seguir. Propone un esquema de tipo de cambio unificado y flotante como alternativa a la actual brecha cambiaria, que, aunque no es tan extrema como en crisis pasadas, refleja un desequilibrio importante que influye en los precios y en el bolsillo de la gente.
La coexistencia de estos mercados cambiarios genera incertidumbre y dificulta la planificación económica. La brecha entre el tipo de cambio oficial y el referencial, y este último con el paralelo, impacta en los precios de los bienes y servicios, afectando el poder adquisitivo de la población. La flexibilización del mercado cambiario por parte del BCB es un paso hacia una mayor liberalización, pero aún queda por ver si esto conducirá a una unificación cambiaria y a una mayor estabilidad económica en Bolivia. La situación actual exige un análisis profundo y una política económica coherente para abordar los desafíos que plantea la escasez de divisas y la coexistencia de múltiples tipos de cambio.










