Las ventas de gasolina Super Premiun en las estaciones de servicio adheridas al plan piloto implementado por el gobierno venezolano han experimentado una caída drástica de entre el 80% y el 85%, según revelan fuentes del sector y la Federación Nacional de Asociaciones de Empresarios de Hidrocarburos (Fenegas). La medida, que obliga a la venta exclusiva de este combustible a un precio de 1 dólar por litro, pagadero únicamente en efectivo en divisas, ha demostrado ser inviable y está poniendo en riesgo la operatividad de las estaciones de servicio.
El plan piloto, que comenzó hace aproximadamente dos meses en la Gran Caracas y se ha extendido a estados como Aragua, Carabobo y Lara, buscaba poner a disposición del público gasolina de alto octanaje. Sin embargo, los resultados, según los testimonios recogidos por Banca y Negocios, distan mucho de ser los esperados.
Responsables de estaciones de servicio incorporadas al plan piloto explicaron que la exigencia de pago en dólares en efectivo es el principal obstáculo. La escasez de divisas en efectivo en la estructura de consumo de la mayoría de los venezolanos limita severamente la capacidad de adquirir este combustible, incluso para aquellos que podrían estar interesados en utilizar una gasolina de mayor calidad.
“El plan piloto no ha funcionado”, afirman las fuentes consultadas, quienes señalan que la caída en la facturación ha sido “excesiva”, afectando no solo las ventas de combustible, sino también los ingresos de las tiendas de conveniencia ubicadas en las estaciones de servicio.
Oscar Prosperi, presidente de Fenegas, ha alertado sobre la inviabilidad operativa de las estaciones que expenden exclusivamente gasolina Super Premiun. Además, Prosperi destaca que los márgenes de ganancia insuficientes afectan a todo el sector, poniendo en peligro la sostenibilidad de las empresas.
La gasolina Super Premiun tiene casi 10 octanos más que la gasolina internacional estándar de 0.50 dólares, lo que la convierte en un combustible de mayor calidad. Sin embargo, el precio y la forma de pago dificultan su acceso para la mayoría de los conductores venezolanos.
Ante esta situación, Prosperi propone una revisión completa del modelo de comercialización de combustibles en el país. Su propuesta, ya presentada formalmente a las autoridades, se centra en eliminar la fragmentación actual del mercado, que se caracteriza por la existencia de estaciones subsidiadas, internacionales, sectorizadas y Super Premiun.
La propuesta de Fenegas aboga por volver a un modelo único, con tres puntos clave: en primer lugar, la unificación de precios; en segundo lugar, la eliminación de las restricciones en las formas de pago; y en tercer lugar, la revisión de los márgenes de ganancia para garantizar la viabilidad de las estaciones de servicio.
El sector de las estaciones de servicio se declaró en emergencia nacional el pasado 25 de febrero, ante la imposibilidad de operar bajo las condiciones actuales. Prosperi detalló que el margen de comercialización es de apenas un centavo de dólar por litro para todos los tipos de combustible, lo que resulta insuficiente para cubrir los costos operativos.
“Hoy por hoy, con el aumento de los servicios públicos e impuestos, la operatividad de las estaciones de servicio se ve bastante afectada… prácticamente es imposible subsistir con 500 dólares de utilidad bruta mensual”, explicó Prosperi, citado por Fedecámaras Radio.
La situación es particularmente preocupante para las estaciones de servicio que han sido incorporadas al plan piloto de la gasolina Super Premiun, ya que se ven obligadas a vender un combustible de alta calidad a un precio elevado y con una forma de pago poco accesible para la mayoría de los consumidores.
La falta de una respuesta clara por parte de las autoridades ante las propuestas de Fenegas agudiza la incertidumbre en el sector. Las estaciones de servicio esperan una solución que permita garantizar su operatividad y evitar el cierre de establecimientos, lo que tendría un impacto negativo en el suministro de combustible a nivel nacional.
La crisis en el sector de las estaciones de servicio es un reflejo de la compleja situación económica que atraviesa Venezuela, caracterizada por la escasez de divisas, la alta inflación y la dificultad para acceder a bienes y servicios básicos. La falta de políticas públicas adecuadas para abordar estos problemas agrava la situación y pone en riesgo la sostenibilidad de las empresas y el bienestar de la población.
El futuro del plan piloto de la gasolina Super Premiun y del sector de las estaciones de servicio en general es incierto. La falta de una solución a corto plazo podría llevar al cierre de establecimientos y a una mayor escasez de combustible, lo que afectaría a todos los venezolanos. La comunidad empresarial espera que las autoridades tomen medidas urgentes para abordar esta crisis y garantizar el suministro de combustible a nivel nacional.


