Laudo estatal confirma acusaciones de Doria Medina sobre calidad de gasolina y precios.
El líder político y empresario Samuel Doria Medina respondió con contundencia al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, señalando que la propia YPFB estaría admitiendo la mala calidad de la gasolina suministrada a través del pago de compensaciones por daños a motores. La réplica se produjo la noche del jueves 9 de abril de 2026, después de que Medinaceli solicitara pruebas de las acusaciones vertidas por Doria Medina.
Doria Medina argumentó que el hecho de que YPFB esté desembolsando fondos para resarcir a los propietarios de vehículos cuyos motores fueron afectados por el combustible de baja calidad constituye la evidencia más clara de sus afirmaciones. El ministro de Hidrocarburos me pidió pruebas de que YPFB compró combustible de mala calidad. Bueno, la mejor prueba la está dando la propia YPFB, que está pagando millones para compensar los motores averiados por ese mal combustible , declaró el líder político.
Esta respuesta se da en el contexto de un debate público sobre la calidad de la gasolina y los posibles sobreprecios en su comercialización. Doria Medina había rechazado previamente la hipótesis del gobierno sobre un posible sabotaje en el suministro de gasolina, apuntando directamente a la calidad del combustible como el principal problema.
El ministro Medinaceli, en una declaración pública realizada durante la tarde del jueves, había instado a cualquier persona o institución que tuviera dudas sobre la calidad de la gasolina a presentar pruebas que respalden sus argumentos. Respecto a declaraciones que se hayan podido vertir con relación a calidad de gasolina o posibles sobreprecios, no solo invito a una persona, sino invito a todos a que muestren pruebas, ya que estamos abiertos a recibir toda la evidencia que justifique una afirmación para que trabajemos de manera conjunta , afirmó Medinaceli.
Doria Medina aprovechó la oportunidad para reiterar su posición y reforzar sus acusaciones. ¿Qué mejor prueba de esto? La UMSA acaba de determinar que la gasolina que se vende no es adecuada para los motores. ¿Se necesita más pruebas? , cuestionó el empresario.
Además de la calidad de la gasolina, Doria Medina también se refirió a la cuestión de los precios, aunque reconoció que sus afirmaciones en este sentido eran teóricas . Sin embargo, insistió en que es el gobierno, y específicamente el ministro Medinaceli, quien debe aclarar las dudas y preocupaciones de la población. Sobre los precios, dije teóricamente . Hay acusaciones y no debo ser yo, sino él quien las aclare y deje tranquilo al país , añadió.
La declaración de Doria Medina se produce en un momento de creciente preocupación entre los consumidores y propietarios de vehículos, quienes han reportado problemas de funcionamiento en sus motores tras llenar combustible en diferentes estaciones de servicio. La confirmación de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) sobre la inadecuación de la gasolina para los motores locales añade un elemento crucial al debate y aumenta la presión sobre el gobierno para que investigue a fondo la situación y tome medidas correctivas.
La situación plantea interrogantes sobre los procesos de control de calidad de YPFB y la posible adquisición de combustible de baja calidad. El pago de compensaciones por daños a motores, sumado al informe de la UMSA, sugiere que existe un problema real que requiere una atención urgente por parte de las autoridades competentes.
El gobierno, por su parte, ha mantenido una postura defensiva, negando las acusaciones y solicitando pruebas que las respalden. Sin embargo, la evidencia presentada por Doria Medina y la confirmación de la UMSA ponen en duda la credibilidad de la versión oficial y exigen una investigación transparente e imparcial para determinar las causas del problema y los responsables.
El debate sobre la calidad de la gasolina y los precios del combustible se ha convertido en un tema central en la agenda política del país, generando tensiones entre el gobierno y la oposición. La resolución de esta crisis podría tener importantes implicaciones para la confianza de los consumidores, la estabilidad económica y la imagen del gobierno. La población espera respuestas claras y soluciones efectivas para garantizar el suministro de combustible de calidad a precios justos.











