Telefónica ha cerrado la venta de su filial mexicana al consorcio Melisa Acquisition, compuesto por Oxio y Newfoundland Capital Management, por un importe de 450 millones de dólares (aproximadamente 389 millones de euros al cambio actual). Esta operación, comunicada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), representa la séptima desinversión realizada por la compañía española bajo la dirección de su presidente ejecutivo, Marc Murtra. Las ventas previas se han concretado en Argentina, Perú, Ecuador, Uruguay, Chile y Colombia, con Venezuela aún pendiente de finalización.
La estrategia de Telefónica se centra en reducir su presencia en mercados considerados no estratégicos y concentrar sus recursos en aquellos donde puede generar un mayor impacto: España, Alemania, Brasil y Reino Unido. La desinversión en México es un paso clave en este plan de reestructuración, que busca optimizar la cartera de la empresa y mejorar su rentabilidad.
La transacción se realiza a través de Telefónica Hispanoamérica, una sociedad de propiedad total del grupo, e involucra la venta del 100% del capital de Pegaso PCS y Celular de Telefonía, las empresas que conforman Telefónica México. El valor acordado, conocido como 'firm value', está sujeto a ajustes habituales en operaciones de esta naturaleza.
Para que la venta se complete, es necesario obtener las autorizaciones regulatorias correspondientes y cumplir con las condiciones establecidas en el contrato. El consorcio inversor, liderado por Oxio y Newfoundland Capital Management, ha expresado su entusiasmo por la adquisición, destacando el potencial de Movistar México para su próxima fase de crecimiento.
Según el comunicado conjunto, la plataforma de 'Telecom-as-a-Service' de Oxio respaldará la transición de Movistar México hacia un modelo operativo más ágil, basado en la nube y digitalizado. Esta modernización permitirá a la compañía mejorar su eficiencia, flexibilidad y capacidad de innovación.
Movistar México, que cuenta con una plantilla de 1.776 empleados, continuará operando bajo la misma marca y con su actual equipo directivo. La transición a la plataforma de Oxio se realizará de forma gradual, garantizando que los clientes sigan disfrutando del servicio sin interrupciones y con futuras mejoras en la calidad.
El fundador y director ejecutivo de Oxio, Nicolás Girard, calificó la operación como "un nuevo y emocionante capítulo para Movistar México y un momento decisivo para Oxio". Girard enfatizó el compromiso del consorcio con el fortalecimiento de la marca Movistar y la expansión de su base de suscriptores, que actualmente supera los 20 millones de clientes.
La plataforma de telecomunicaciones como servicio de Oxio ofrece una arquitectura nativa de la nube, junto con herramientas de inteligencia empresarial y de datos habilitadas para inteligencia artificial (IA). Estas herramientas están diseñadas para modernizar los sistemas, mejorar la flexibilidad operativa y abrir nuevas oportunidades de asociación y monetización.
Daniel Simon, gerente de cartera de Newfoundland Capital Management, destacó la importancia del mercado latinoamericano para la estrategia de inversión de la empresa. Simon señaló que el mercado inalámbrico de México es una de las oportunidades más atractivas de la región en la actualidad.
La venta de Telefónica México se produce en un contexto de creciente competencia en el sector de las telecomunicaciones, donde la innovación y la digitalización son factores clave para el éxito. La adquisición por parte de Oxio y Newfoundland Capital Management podría impulsar la transformación de Movistar México y permitirle competir de manera más efectiva en el mercado.
La operación también refleja la tendencia de las grandes empresas de telecomunicaciones a desinvertir en mercados menos rentables y a concentrar sus recursos en aquellos donde pueden obtener un mayor retorno de la inversión. Esta estrategia permite a las empresas optimizar su cartera y mejorar su eficiencia operativa.
En resumen, la venta de Telefónica México al consorcio Melisa Acquisition es un paso importante en el plan estratégico de la compañía española, que busca reducir su exposición en mercados no estratégicos y concentrar sus recursos en aquellos donde puede marcar una verdadera diferencia. La operación también representa una oportunidad para Movistar México de modernizar sus sistemas y mejorar su competitividad en el mercado. La transición se espera que sea fluida, con el objetivo de mantener la calidad del servicio y satisfacer las necesidades de sus más de 20 millones de clientes.










