Irán ha rechazado la oferta de Estados Unidos de volver a negociar, expresando una profunda desconfianza en la voluntad diplomática de Washington, especialmente a la luz de los recientes bombardeos conjuntos con Israel. Teherán insiste en que cualquier posible acuerdo debe cumplir con sus propias condiciones, que incluyen el fin de la agresión, garantías contra futuras agresiones, el pago de daños de guerra y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, declaró este miércoles a India Today que no ha habido conversaciones ni negociaciones con EE.UU. desde el inicio de la ofensiva contra Irán hace más de tres semanas. Baghaei lamentó la experiencia catastrófica de Irán con la diplomacia estadounidense, afirmando que nadie puede confiar en la diplomacia de EE.UU. . Aseguró que las fuerzas armadas iraníes están actualmente centradas en defender el territorio y la soberanía del país frente a lo que describió como una guerra brutal e ilegal .
Los medios oficiales iraníes han trasladado la respuesta de Teherán a la oferta del presidente Trump y al presunto plan estadounidense de 15 puntos para poner fin a la guerra. Una fuente oficial declaró a la televisión Press TV que Irán va a terminar la guerra en el momento que elija y sólo si se cumplen sus propias condiciones , rechazando la idea de que Trump dicte los términos del fin de las hostilidades.
Entre las condiciones específicas exigidas por Irán se encuentra el fin de la agresión de EE.UU. e Israel, así como garantías concretas para evitar la repetición de ataques como los recientes y el de junio de 2025. Teherán también exige el pago de daños de guerra y compensaciones , una demanda que ya había sido planteada por el presidente Masoud Pezeshkian en X.
Pezeshkian enfatizó la unidad de todos los dirigentes e instituciones iraníes en la gestión de la guerra, afirmando que están unidos con unidad y empatía bajo la guía del líder supremo.
Además de las demandas relacionadas con la seguridad y las compensaciones, Irán exige el fin de la guerra en todos los frentes , incluyendo la ofensiva contra su aliado Hezbolá en Líbano y otras agrupaciones proiraníes en la región, como las milicias en Irak. Un punto central de las exigencias iraníes es el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz, un control que Teherán considera su derecho legal y natural .
Analistas señalan que Irán busca asegurar el control de la navegación a través del estrecho de Ormuz, tras intentos fallidos de Trump de desplegar una fuerza militar internacional para tomar el control y sus amenazas al respecto. Hamidreza Azizi, investigador del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad (SWP), ha escrito en X que las exigencias de Irán se han endurecido, incluyendo garantías contra futuros ataques, compensación por las pérdidas sufridas y el control formal del estrecho de Ormuz, al tiempo que rechaza cualquier limitación a su programa de misiles balísticos. Azizi considera que esto es una señal de que Teherán está intentando utilizar la guerra para modificar las normas de seguridad en la región.
Funcionarios iraníes han expresado a los mediadores que no desean ser engañados de nuevo , refiriéndose a experiencias pasadas en las que, según ellos, EE.UU. mostró una aparente voluntad de llegar a un acuerdo que luego no se materializó.
En conversaciones anteriores, EE.UU. había planteado la cuestión del programa de misiles balísticos de Irán, cuya importancia estratégica se ha puesto de manifiesto durante la actual guerra. Sin embargo, se cree que Teherán no aceptará abordar este tema en futuras negociaciones, aunque sí estaría dispuesto a discutir su programa de energía nuclear, que ha sido blanco de numerosos ataques de EE.UU. e Israel en las últimas semanas.
El equipo del presidente Trump ha elaborado un plan de 15 puntos para poner fin a la guerra, similar al plan de 20 puntos que impuso en Gaza en octubre pasado para forzar un alto el fuego entre Israel y Hamás, aunque muchos puntos de este último no se han aplicado y el conflicto continúa.
Una fuente diplomática de alto nivel confirmó a la cadena catarí Al Jazeera que el Gobierno iraní recibió el plan de 15 puntos, describiéndolo como extremadamente maximalista e irracional . La fuente añadió que Irán no ha mantenido conversaciones indirectas con EE.UU. desde el comienzo de la guerra, pero que ambos países han intercambiado mensajes a través de distintos mediadores.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, insistió en que las conversaciones entre EE.UU. e Irán continúan y son productivas , negando que Irán haya rechazado el plan de 15 puntos y advirtiendo contra la especulación sobre su contenido.
Los detalles del plan no se conocen, pero diplomáticos al tanto de las conversaciones sugieren que se basa en una propuesta presentada durante los contactos con Irán en mayo de 2025, antes del primer ataque de Israel y EE.UU. a las instalaciones nucleares del país.
Uno de los puntos clave del plan sería el desmantelamiento de las principales plantas nucleares de Irán, en Natanz, Isfahan y Fordow, que ya fueron bombardeadas el año pasado. También se exigiría la entrega del uranio enriquecido que posee Irán, unos 440 kilos, con el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) encargado de retirarlo y supervisar las instalaciones.
Además de eliminar la posibilidad de que Irán fabrique armas nucleares, el plan buscaría limitar su arsenal de misiles y acabar con la financiación de los grupos armados aliados de Teherán en la región, como Hezbolá y los hutíes. A cambio, Washington levantaría las sanciones impuestas al régimen iraní.
Según The Guardian, el plan de 15 puntos presentado por EE.UU. en mayo de 2025 ya contenía propuestas difíciles de aceptar para Irán, incluyendo restricciones al uso del dinero que el país obtuviera por el levantamiento de las sanciones, prometiendo poner fin sólo a las sanciones relacionadas con el programa nuclear, pero no a otras como las relacionadas con las violaciones de derechos humanos.
Más allá del contenido de la propuesta estadounidense, la desconfianza es el principal obstáculo para la reanudación de las negociaciones, especialmente ante la disposición de EE.UU. a seguir escalando la ofensiva contra Irán. Medios estadounidenses informaron que Trump enviará entre 1.000 y 3.000 soldados de la 82 División Aerotransportada a Oriente Medio en los próximos días.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Ghalibaf, se ha mostrado desafiante, al igual que otros dirigentes iraníes, advirtiendo a EE.UU. que no ponga a prueba la determinación de Irán de defender su territorio.











