La Habana, Cuba Naciones Unidas presentó este miércoles en La Habana un Plan de Acción Ampliado destinado a mitigar la severa escasez energética que afecta a Cuba y sus consecuencias en sectores vitales como la salud, al tiempo que continúa brindando apoyo a las comunidades impactadas por el huracán Melissa que azotó la isla en octubre pasado. La iniciativa busca asegurar que la asistencia humanitaria llegue a quienes más la necesitan, optimizando la coordinación y el uso de los recursos disponibles.
Según declaraciones de la jefa regional para América Latina y el Caribe de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), la situación actual exige una respuesta rápida y eficiente. En un contexto cada vez más desafiante, buscamos asegurar que la asistencia humanitaria llegue a quienes más la necesitan, superando las limitaciones logísticas y operativas mediante una mejor coordinación y uso eficiente de los recursos , afirmó.
La urgencia del Plan de Respuesta Ampliado se justifica por el impacto sistémico de la escasez de energía en la vida nacional cubana. La falta de combustible ha provocado el aplazamiento de intervenciones quirúrgicas, retrasos en los programas de vacunación y dificultades en el acceso a medicamentos esenciales para pacientes con enfermedades crónicas. La situación se agrava por el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos y la reciente interrupción del suministro de petróleo venezolano, que históricamente ha sido un proveedor clave para la isla.
El nuevo plan de acción se centrará en seis áreas prioritarias: logística, salud, agua y saneamiento, seguridad alimentaria, habitabilidad y protección, y educación. El objetivo es atender las necesidades más críticas de aproximadamente dos millones de personas distribuidas en 63 municipios y ocho provincias.
El coordinador residente de Naciones Unidas en Cuba, Francisco Pichón, enfatizó la importancia crucial de garantizar la disponibilidad de combustible para el éxito de la respuesta humanitaria. Necesitamos mover suministros para las provincias afectadas, garantizar las operaciones de transporte, asegurar que se abastezca de agua potable a las personas necesitadas y continuar las visitas a terreno para dar seguimiento a nuestras operaciones , explicó Pichón. En este sentido, calificó la disponibilidad de combustible como un imperativo para garantizar la viabilidad de la respuesta ante la crisis derivada del bloqueo petrolero estadounidense.
Pichón detalló que la escasez de hidrocarburos, exacerbada por la situación en Venezuela, ha complicado significativamente la capacidad de Cuba para mantener los servicios básicos y responder a las necesidades de la población. La falta de combustible afecta directamente la distribución de alimentos, el funcionamiento de hospitales y la provisión de agua potable, entre otros aspectos esenciales.
Si bien algunos de los seis ejes del plan ya estaban siendo abordados en el marco de la respuesta al huracán Melissa , la ONU considera ahora fundamental focalizar los esfuerzos en las necesidades más urgentes y las poblaciones más vulnerables. Se implementará un modelo de trazabilidad y acceso seguro al combustible, adaptado a las particularidades de cada sector, con el fin de maximizar su uso eficiente.
La ONU Cuba destacó la necesidad de una coordinación estrecha con las autoridades cubanas y otras organizaciones humanitarias para garantizar que la asistencia se distribuya de manera equitativa y transparente. El plan de acción se basa en una evaluación exhaustiva de las necesidades y prioridades de la población afectada, y se adaptará a medida que evolucione la situación.
La presentación del Plan de Acción Ampliado se produce en un momento de gran incertidumbre para Cuba, que enfrenta una combinación de desafíos económicos, políticos y ambientales. El bloqueo estadounidense, que se ha intensificado en los últimos años, ha limitado el acceso de la isla a bienes y servicios esenciales, incluyendo combustible, alimentos y medicamentos. La situación se ha visto agravada por la pandemia de COVID-19 y los efectos del cambio climático, que han provocado desastres naturales cada vez más frecuentes e intensos.
La ONU ha reiterado su compromiso de apoyar a Cuba en sus esfuerzos por superar la crisis y construir un futuro más sostenible y resiliente. La organización ha llamado a la comunidad internacional a aumentar la asistencia humanitaria a la isla y a levantar el bloqueo económico, que considera un obstáculo para el desarrollo y el bienestar del pueblo cubano. La disponibilidad de combustible, según la ONU, es un factor determinante para garantizar la efectividad de la respuesta humanitaria y proteger a las poblaciones más vulnerables. La situación exige una acción inmediata y coordinada para evitar una mayor escalada de la crisis y mitigar sus consecuencias devastadoras.









