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Trampa al PP: El Gobierno juega con las nucleares y pone a Feijóo contra las cuerdas

El partido de Alberto Núñez Feijóo escribirá una carta al Gobierno para trasladarle su "preocupación" y "decepción".

Trampa al PP: El Gobierno juega con las nucleares y pone a Feijóo contra las cuerdas

El Congreso se prepara para un tenso debate el próximo jueves sobre el Real Decreto de ayudas económicas impulsado por el Gobierno en respuesta a la guerra en Irán, un texto que ha desatado una fuerte polémica y coloca al Partido Popular en una situación delicada. La oposición, liderada por Alberto Núñez Feijóo, denuncia una "trampa" contenida en las rebajas de impuestos propuestas, que incluyen medidas que, según los populares, allanan el camino para el cierre de las centrales nucleares. Esta situación recuerda a la controversia generada por la reciente subida de las pensiones, que incluía medidas percibidas como favorables a la ocupación ilegal de viviendas.

La vicesecretaria de Institucional del PP, Cuca Gamarra, ha manifestado en rueda de prensa la "preocupación" y "decepción" de su partido ante el contenido del decreto. Gamarra ha anunciado que el PP transmitirá formalmente sus objeciones al Gobierno a través de una carta que remitirá este lunes la portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, al ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. La crítica del PP se centra en dos aspectos: la inclusión de medidas que consideran excesivas y la omisión de otras que, según su programa, son prioritarias, como la deflactación del IRPF.

El punto central del conflicto reside en una modificación del Real Decreto-Ley 8/2023, que aborda medidas frente a los conflictos en Ucrania y Oriente Próximo, así como la sequía. La modificación propuesta busca "habilitar al Consejo de Ministros a declarar nudos de transición justa adicionales", incluyendo aquellos ubicados en la red de transporte o distribución donde evacúen centrales térmicas o nucleares que hayan cerrado o estén a punto de cerrar. Esta redacción, interpretada por el PP como un respaldo al cierre de las centrales nucleares, ha generado una profunda incomodidad en el partido, que defiende la continuidad de estas instalaciones como fuente de energía.

La posición del PP se encuentra ahora en una encrucijada. Si aprueba el decreto, estaría apoyando implícitamente una medida a la que se opone ideológicamente. Si lo rechaza, el Gobierno podría acusarlo de obstaculizar la implementación de medidas que el propio PP había solicitado, como la rebaja del IVA de los combustibles y la energía para los consumidores. Esta estrategia del Gobierno, percibida por el PP como un intento de ponerlo "entre la espada y la pared", se produce en un contexto de dificultad para alcanzar acuerdos con otros grupos parlamentarios, especialmente con Sumar, que ha mostrado una postura inflexible en materia fiscal.

De hecho, la aprobación del decreto podría no requerir el voto afirmativo del PP, sino únicamente su abstención. Esta opción permitiría a los populares evitar votar directamente a favor de una medida que contradice sus principios, al tiempo que permitiría su aplicación. Sin embargo, el Gobierno ya ha advertido que, incluso en este escenario, intentará responsabilizar a la oposición por no haber brindado un apoyo más explícito a las medidas.

La situación se complica aún más para el PP debido a las negociaciones en curso para la formación de gobierno en Extremadura, donde el partido se encuentra en conversaciones con Vox. Ambos partidos comparten una postura común en defensa de la prolongación de la vida útil de la central nuclear de Almaraz. Un voto favorable del PP al decreto del Gobierno, que incluye una defensa del cierre de las nucleares, podría proporcionar argumentos a Vox para cuestionar la seriedad del compromiso del PP con la energía nuclear y dificultar las negociaciones.

El Gobierno, consciente de la delicada situación del PP, ha intensificado la presión sobre el partido, solicitando su apoyo para la aprobación del decreto. Esta estrategia, que algunos analistas califican de "tensión calculada", busca aprovechar las divisiones internas del PP y obligarlo a tomar una decisión difícil que pueda tener consecuencias políticas significativas.

La votación del jueves se presenta como un momento crucial para el futuro de la política energética en España y para la relación entre el Gobierno y la oposición. El PP se enfrenta a un dilema complejo que podría tener repercusiones tanto a nivel nacional como regional, mientras que el Gobierno busca consolidar su agenda legislativa y demostrar su capacidad para alcanzar acuerdos con diferentes fuerzas políticas. La incertidumbre sobre el sentido del voto del PP mantiene en vilo a la opinión pública y a los actores políticos, que esperan con expectación el desenlace de este tenso debate parlamentario. La estrategia del Gobierno, al parecer, busca desestabilizar al PP y obligarlo a ceder en sus posiciones, aprovechando la necesidad de obtener su apoyo para aprobar medidas económicas que, de otro modo, podrían no prosperar. La habilidad del PP para sortear esta "trampa" y defender sus intereses sin comprometer sus principios será determinante para su futuro político.

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