Costa Rica se convierte en el primer país del mundo en escanear el 100% de su territorio estratégico, incluyendo puertos y fronteras, en una apuesta sin precedentes por la seguridad y el combate al crimen organizado transnacional. El anuncio, realizado por el ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, marca un hito en la historia del país y lo posiciona como un referente global en control logístico y seguridad fronteriza. La iniciativa, denominada Operación Soberanía, ha sido posible gracias a una fuerte inversión en tecnología y al crucial apoyo de Estados Unidos.
La Operación Soberanía responde a la creciente preocupación por el uso de Costa Rica como ruta de tránsito para el narcotráfico y otras actividades ilícitas. Durante años, las autoridades han señalado que el país, debido a su ubicación estratégica y su infraestructura portuaria, se ha convertido en un punto clave para el transporte de drogas hacia mercados internacionales, principalmente Estados Unidos y Europa. La implementación de sistemas de escaneo de última generación busca cerrar las puertas a las organizaciones criminales y dificultar el movimiento de estupefacientes, armas, dinero ilícito y otros contrabando.
La cobertura total de escáneres abarca los principales puntos de entrada y salida del país: los puertos de Puerto Caldera, APM Terminals y Gastón Kogan en Limón, así como las fronteras terrestres de Peñas Blancas (con Panamá) y Paso Canoas (también con Panamá). Además, se cuenta con escáneres portátiles para su uso en aeropuertos y otros puntos estratégicos, lo que permite una mayor flexibilidad y capacidad de respuesta ante posibles amenazas.
La reciente incorporación de dos escáneres móviles de alta tecnología, donados por la Oficina Internacional de Asistencia Antinarcóticos y Cumplimiento de la Ley (INL) de Estados Unidos, ha sido fundamental para alcanzar el 100% de cobertura. Estos equipos, valorados en más de 2,5 millones de dólares, operan con tecnología de rayos X de baja energía, lo que permite realizar inspecciones no intrusivas de cargas y vehículos de manera segura y eficiente. Su capacidad de detección abarca una amplia gama de ilícitos, incluyendo narcóticos, dinero, armas, explosivos y municiones.
El presidente Rodrigo Chaves, la embajadora estadounidense Melinda Hildebrand y el ministro Zamora encabezaron el acto de inauguración de los nuevos escáneres en Peñas Blancas y Paso Canoas. Durante el evento, el presidente Chaves destacó la importancia de la colaboración entre Costa Rica y Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado y reafirmó el compromiso de su gobierno con la seguridad y el bienestar de los ciudadanos. La embajadora Hildebrand, por su parte, resaltó el papel de Estados Unidos como aliado estratégico de Costa Rica y reiteró el apoyo continuo a los esfuerzos del país por fortalecer su capacidad de control fronterizo.
Los escáneres son operados por oficiales de la Policía de Fronteras, quienes han recibido capacitación especializada para su uso y mantenimiento. La capacitación incluye aspectos técnicos sobre el funcionamiento de los equipos, protocolos de seguridad y procedimientos de inspección. Además, los oficiales han sido instruidos sobre cómo interpretar las imágenes generadas por los escáneres y cómo identificar posibles amenazas.
Los resultados de la Operación Soberanía ya son evidentes. Según reportes del Ministerio de Seguridad Pública, se han decomisado cerca de 21,7 toneladas de estupefacientes, principalmente cocaína, en los últimos meses. La mayoría de estos decomisos se han realizado en puertos mediante el uso de sistemas de inspección no intrusiva. Los escáneres han permitido ubicar cargamentos ocultos en contenedores de exportación sin necesidad de abrirlos, lo que agiliza los controles y aumenta la efectividad de los operativos.
La implementación de los escáneres ha tenido un impacto positivo en la agilización de los procesos de control aduanero y en la facilitación del comercio. Al permitir inspecciones no intrusivas, se reduce el tiempo de espera para la revisión de cargas y se minimizan las interrupciones en la cadena logística. Esto beneficia a las empresas importadoras y exportadoras, y contribuye al crecimiento económico del país.
Sin embargo, las autoridades reconocen que la tecnología por sí sola no es suficiente para combatir el crimen organizado. Es necesario fortalecer la inteligencia policial, mejorar la coordinación entre las diferentes instituciones de seguridad y promover la cooperación internacional. La Operación Soberanía se complementa con otras iniciativas, como el aumento de la vigilancia en las fronteras, el fortalecimiento de los controles en los puertos y aeropuertos, y la implementación de programas de prevención del delito.
Costa Rica espera que su experiencia en el uso de escáneres sirva de modelo para otros países de la región y del mundo. El gobierno está dispuesto a compartir sus conocimientos y experiencias con otros países que estén interesados en fortalecer su capacidad de control fronterizo y combatir el crimen organizado. La apuesta es clara: convertir a Costa Rica en un referente global en seguridad y control logístico, y en un país donde las organizaciones criminales no tengan espacio para operar. La Operación Soberanía no es solo una estrategia de seguridad, sino también una declaración de principios: Costa Rica no tolerará el crimen y defenderá su soberanía con todas las herramientas a su alcance.


