Las autoridades rusas han informado sobre un ataque a gran escala perpetrado por Ucrania, el cual consistió en el lanzamiento de más de 390 drones dirigidos hacia la capital de Rusia y la región de Moscú. La operación ofensiva se desarrolló en un lapso temporal que comprendió desde la tarde del pasado lunes hasta la madrugada del martes, generando una serie de incidencias en diversas localidades de la zona.
El alcalde moscovita, Serguéi Sobianin, fue el encargado de detallar la magnitud del evento a través de la red de mensajería rusa MAX. Según el funcionario, la actividad comenzó aproximadamente a las 20:30 horas del lunes (17:30 GMT) y se extendió hasta las 6:30 horas del martes (03:30 GMT). Sobianin reportó que, de la cantidad total de artefactos que se dirigían hacia la región de Moscú, la gran mayoría fueron interceptados y derribados por los sistemas de defensa antiaérea a una distancia considerable de la ciudad. No obstante, precisó que 81 drones fueron aniquilados específicamente en las cercanías de Moscú.
En concordancia con estas declaraciones, el Ministerio de Defensa ruso emitió su propio balance sobre la actividad nocturna. El organismo oficial afirmó que las defensas antiaéreas lograron interceptar y aniquilar un total de 356 drones ucranianos durante la noche, confirmando la intensidad del despliegue de drones contra el territorio ruso.
En cuanto a los daños materiales, el gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, informó que uno de los drones logró evadir las defensas e impactó contra un edificio en Chéjov, una ciudad satélite situada al sur de la capital. Sobre este incidente particular, el alcalde de Chéjov, Mijaíl Sobakin, aportó detalles adicionales, señalando que el impacto del dron provocó daños en dos apartamentos. A pesar de los daños estructurales en la vivienda, Sobakin aseguró que el suceso no causó víctimas humanas.
La evidencia visual de este impacto fue difundida por el canal de Telegram independiente Astra. En el vídeo publicado por dicho medio, se puede observar la trayectoria del artefacto mientras se dirige hacia el edificio, culminando en una explosión inmediatamente después del choque contra la estructura.
Los incidentes en Chéjov no se limitaron al sector residencial. Medios locales reportaron que la caída de otro dron provocó un incendio de neumáticos en una planta de recapado ubicada en la misma ciudad, sumando así daños industriales a los daños urbanos ya mencionados.
La ofensiva con drones también alcanzó otras localidades de la región. Se reportaron impactos en Vaúlovo y Dubná, donde la caída de los artefactos provocó incendios en dos casas particulares, extendiendo la afectación a zonas residenciales fuera del núcleo de Chéjov.
Asimismo, se registró un incidente en la aldea de Kolédino, zona aledaña a la ciudad de Podolsk, también ubicada al sur de Moscú. Según la información proporcionada por el canal Astra, un almacén perteneciente a la compañía logística 3PL resultó incendiado. Este almacén en particular es relevante debido a que ofrece servicios logísticos a las principales cadenas de supermercados rusos y otras redes de tiendas.
Un detalle significativo sobre la ubicación de este incendio en Kolédino es la proximidad de las instalaciones afectadas con un almacén de Wildberries, empresa conocida como el "Amazon ruso". Las autoridades y reportes indican que Wildberries es una cadena que ha sido blanco de intensos ataques por parte de Ucrania durante las últimas semanas, lo que sitúa el incendio del almacén de 3PL en un entorno geográfico strategicamente sensible.
En resumen, el ataque coordinado entre el lunes y el martes puso a prueba los sistemas de defensa antiaérea de la región de Moscú, resultando en la destrucción de cientos de drones, aunque no sin causar incendios en viviendas, plantas industriales y centros logísticos clave en la periferia de la capital rusa.


