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Irán al Borde del Abismo: Misiles, Contraataques y el Mundo en Vilo

La incertidumbre sobre cuándo llegará el final del conflicto bélico en Medio Oriente vuelve a arrastrar este jueves a los mercados y el crudo a nivel global. Seguí todas las novedades sobre la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán en la cobertura minuto a minuto de Clarín.

Irán al Borde del Abismo: Misiles, Contraataques y el Mundo en Vilo

Irán lanzó una escalada sin precedentes contra Israel, con múltiples oleadas de misiles impactando en Jerusalén, Haifa y otras ciudades. Al menos cuatro heridos han sido reportados, mientras que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) responden con ataques dirigidos a infraestructura iraní en el corazón de Teherán. La situación se complica con la confirmación de ventas de armas por 16.500 millones de dólares a países de la región por parte de Estados Unidos, a pesar de la negación de Donald Trump sobre el envío de tropas. Europa, por su parte, se mantiene al margen, priorizando la estabilidad del Estrecho de Ormuz una vez que la guerra concluya.

La noche del jueves y la madrugada del viernes fueron testigos de una intensificación de los bombardeos iraníes, con cuatro oleadas de ataques contra Jerusalén en poco más de una hora. Las alarmas sonaron en toda la ciudad, y se escucharon explosiones producto de las intercepciones de los misiles. Poco después, otra andanada impactó en el norte de Israel. El Servicio de Bomberos de Israel reportó impactos iniciales en el distrito de Jerusalén, movilizando equipos de rescate. Afortunadamente, hasta el momento no se han reportado víctimas fatales en la ciudad santa.

Paralelamente, un ataque desde Líbano dejó cuatro heridos en Kiryat Shmona: un hombre de 60 años en estado grave, una mujer de 68 años con una herida en la cabeza, y dos hombres jóvenes con lesiones leves. El alcalde de la ciudad, Avichai Stern, anticipaba un ataque de este tipo, dada la escalada del conflicto.

La respuesta israelí no se ha hecho esperar. Las FDI han iniciado ataques contra la infraestructura del régimen iraní, sin proporcionar detalles específicos sobre los objetivos alcanzados. La población israelí ha sido instada a buscar refugio en los lugares más cercanos.

La situación geopolítica es tensa. Mientras Estados Unidos aprueba la venta de armas a Emiratos Árabes Unidos por 7.000 millones de dólares, el Departamento de Estado no está obligado a informar públicamente sobre estas transacciones debido a las regulaciones de exportación de armas. Esta venta, junto con otras a Kuwait y Jordania por un total de 16.500 millones de dólares, subraya el compromiso de Washington con la seguridad de sus aliados en la región.

Europa, sin embargo, mantiene una postura cautelosa. Los cancilleres europeos han declarado que esta "no es su guerra" y que no tienen intención de involucrarse directamente en el conflicto. Su principal preocupación es evitar que la situación se extienda y afecte a sus propios intereses, especialmente en lo que respecta a la estabilidad del Estrecho de Ormuz, una ruta comercial vital para el mundo.

La Organización Marítima Internacional (OMI) ha priorizado la evacuación de los 20.000 marineros atrapados en el estrecho de Ormuz, cerrado desde el inicio de la guerra. Donald Trump ha expresado su deseo de que sus aliados se sumen a la liberación de este paso clave, pero los líderes europeos se muestran reacios a participar en un conflicto que consideran injustificado.

La guerra también ha tenido un impacto en el ciberespacio. El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha desmantelado una red de sitios web respaldados por Irán que difundían propaganda terrorista y contenido antiestadounidense. La Fiscal General, Pamela Bondi, ha enfatizado que la propaganda en línea puede incitar a la violencia en el mundo real y que las autoridades estadounidenses permanecerán vigilantes para erradicar estas amenazas.

Los ataques también han causado daños materiales significativos. Tras los ataques estadounidenses e israelíes cerca del complejo del Palacio Saadabad, varios edificios históricos han sufrido graves daños estructurales, con ventanas rotas y paredes agrietadas.

La economía global también está sintiendo los efectos de la guerra. El ministro de Energía de Qatar ha advertido que los ataques contra las instalaciones energéticas del país reducirán la capacidad de exportación de gas natural licuado (GNL) en un 17%, lo que representa una pérdida estimada de 20.000 millones de dólares en ingresos anuales. La reparación de los daños tomará entre tres y cinco años, lo que afectará a países como China, Corea del Sur, Italia y Bélgica. Qatar se ha visto obligado a declarar "fuerza mayor" en algunos contratos de GNL a largo plazo.

Además, se ha reportado el primer incidente en el que una aeronave estadounidense ha sido alcanzada por fuego iraní. Un caza F-35 habría sido impactado, aunque no se han reportado víctimas. El incidente está siendo investigado por las autoridades militares.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha insistido en que no arrastró a Donald Trump a la guerra con Irán, afirmando que fue el propio presidente estadounidense quien le pidió que garantizara que Irán no disponga de armas nucleares. Netanyahu ha asegurado que mantiene conversaciones regulares con Trump, quien toma sus propias decisiones.

La situación es volátil y impredecible. La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán se extiende peligrosamente, con consecuencias potencialmente devastadoras para la región y para el mundo. La comunidad internacional observa con preocupación, esperando una solución diplomática que evite una escalada aún mayor del conflicto. La amenaza de un despliegue de tropas estadounidenses, aunque negada por Trump, sigue latente, y la posibilidad de que la guerra se extienda a otros países de la región es cada vez mayor. La estabilidad del Estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial, está en juego, y el aumento de los precios del petróleo y del gas amenaza con afectar a la economía global. La necesidad de una desescalada y de un diálogo constructivo es más urgente que nunca.

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