El inicio del año escolar en Panamá se ve empañado por la incertidumbre que rodea al Programa de Alimentación Complementaria Escolar (PACE), conocido popularmente como la merienda escolar. A pesar de que las clases ya comenzaron, miles de estudiantes aún no han recibido la leche, galletas nutricionales y crema fortificada que componen este vital programa de apoyo nutricional. La razón principal reside en los retrasos significativos en el proceso de licitación que adelanta el Ministerio de Educación (Meduca), un proceso que supera los dos meses sin una adjudicación a la vista.
El Meduca ha lanzado tres actos públicos para la contratación del suministro, transporte, entrega y descarga de los componentes de la merienda escolar, con una inversión total que supera los 29.6 millones de dólares. Sin embargo, según información del portal Panamá Compra, la licitación más importante, la de la leche semidescremada fortificada, con un precio de referencia de 16.5 millones de dólares, aún no ha sido adjudicada, a pesar de que la Comisión Evaluadora ya emitió una recomendación. Esta licitación contempla la entrega de 38,419,801 unidades de leche para beneficiar a 247,468 estudiantes a lo largo de 37 semanas escolares en 879 centros educativos.
Las empresas Consorcio Nevada Dicarina y Estrella Azul son las que han presentado ofertas en esta licitación, y la Comisión Evaluadora ha emitido una recomendación de adjudicación. No obstante, el proceso se encuentra estancado en las etapas administrativas previas a la adjudicación formal.
La segunda licitación, correspondiente a la crema nutritiva enriquecida, con un precio de referencia de 4,088,911.54 dólares, también se encuentra en revisión por parte de la Comisión Evaluadora. El objetivo de esta licitación es entregar 597,828 bolsas de cinco libras de crema en áreas de difícil acceso, beneficiando a 185,099 estudiantes. Las empresas Consorcio Cremas Nacionales III y Cereales Nutricionales Especializados, S.A. han presentado sus propuestas.
Finalmente, la licitación de galletas nutricionales mejoradas, lanzada el 5 de enero de este año con un precio de referencia de 9 millones de dólares, también está en proceso de evaluación. Se prevé suministrar galletas a 16 renglones educativos, beneficiando a 454,305 estudiantes, con la entrega de 66,251,038 unidades de galletas dulces o saladas. Las empresas Consorcio Alimentos Panamá, Panadería Santa Librada y Cereales Nutricionales Especializados, S.A. han presentado sus ofertas, con precios que oscilan entre los 9.46 millones y los 9.5 millones de dólares.
A pesar del tiempo transcurrido, el asesor legal del Meduca, Javier Hernández, ha señalado que no existe una fecha definida para la adjudicación y ejecución de las licitaciones, debido a que el proceso aún debe cumplir con varias etapas establecidas por la Ley 22 de Contrataciones Públicas. Hernández explicó que, después del informe de la Comisión Evaluadora, se abre un periodo de observaciones para las empresas participantes, seguido de un plazo para la presentación de reclamos y, finalmente, la posibilidad de interponer recursos de impugnación.
“Todavía tenemos un proceso que cumplir tal como lo establece la ley 22”, señaló Hernández, enfatizando que estos mecanismos pueden extender los tiempos, especialmente si las empresas presentan objeciones o acciones legales. Además, una vez adjudicado el contrato, aún se debe completar la fase de perfeccionamiento, que incluye el refrendo de la Contraloría General de la República, un proceso cuyo tiempo de aprobación no depende directamente del Meduca.
Esta situación ha generado preocupación entre padres de familia, educadores y representantes de la sociedad civil, quienes temen que la demora en la distribución de la merienda escolar afecte la salud y el rendimiento académico de los estudiantes, especialmente aquellos que provienen de familias de bajos recursos.
El diputado Raúl Pineda ha cuestionado la licitación de la leche, señalando que la empresa recomendada para adjudicarse 11 renglones supuestamente importaría leche desde Costa Rica, lo que afectaría a los productores nacionales. Ante estas acusaciones, el Meduca ha aclarado que aún no hay adjudicación y que el pliego de condiciones exige que la leche sea “100% natural, de vaca, fluida, fresca y de producción nacional”.
La directora nacional de Nutrición y Salud Escolar del Meduca, Gilda Montenegro, explicó que la Comisión Evaluadora es un ente independiente que recomienda la adjudicación en función del menor precio y el cumplimiento de los requisitos técnicos y administrativos. Montenegro también enfatizó que se establecerán procesos de verificación de calidad una vez adjudicado el contrato, incluyendo pruebas de laboratorio antes de cada entrega y evaluaciones adicionales con el Ministerio de Salud (Minsa) y la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco).
Montenegro también aclaró que no todos los estudiantes reciben leche, ya que la merienda escolar contempla distintas modalidades según las condiciones de acceso. “A unas escuelas se les da leche con galletas y a otras crema con galletas, especialmente en áreas de difícil acceso, por un tema logístico”, indicó. No obstante, aseguró que ambas opciones aportan el 20% de los requerimientos nutricionales diarios.
Las autoridades del Meduca han reiterado que cualquier afirmación sobre el origen del producto o la adjudicación final es prematura, hasta que se completen todas las fases legales. Es importante recordar que, en la última licitación de la merienda escolar realizada en 2024, el proceso tardó cinco meses en adjudicar los tres actos públicos, con una inversión de 61.9 millones de dólares para los periodos 2024 y 2025.
La situación actual plantea interrogantes sobre la eficiencia de los procesos de contratación pública en Panamá y la necesidad de agilizar los trámites para garantizar que los programas sociales, como la merienda escolar, lleguen a tiempo a los beneficiarios. La falta de transparencia y la burocracia excesiva son factores que contribuyen a estos retrasos, afectando directamente la calidad de vida de los estudiantes y sus familias. La comunidad educativa espera que el Meduca tome medidas urgentes para resolver esta situación y asegurar que la merienda escolar se distribuya a la brevedad posible.


