Más de 50 organizaciones de la sociedad civil dominicana han alzado su voz en un rechazo contundente a la propuesta de reforma fiscal presentada por el gobierno, argumentando que esta se centra en aspectos superficiales y administrativos, sin abordar las fallas estructurales que aquejan las finanzas públicas del país. La respuesta, formalizada a través de un mensaje oficial, insta al Estado a alinearse con los principios y objetivos establecidos en la Estrategia Nacional de Desarrollo (END 2030), un plan integral que busca un crecimiento económico sostenible y equitativo.
El editorial del periódico Hoy, publicado esta mañana, califica la iniciativa gubernamental como una “huida injustificable” hacia una reforma impositiva que, si bien promete modernizar la administración tributaria y eliminar impuestos obsoletos, carece de compromisos concretos para reducir la evasión fiscal, eliminar exenciones injustificadas otorgadas a grandes corporaciones y optimizar el gasto público. La publicación advierte que las adaptaciones meramente administrativas, como la simplificación de procedimientos y la desactivación de impuestos considerados anacrónicos, serán insuficientes si no se abordan los desajustes crónicos que permiten la generación de riqueza sin la correspondiente contribución al fisco.
La END 2030, según los representantes de la sociedad civil, ofrece un marco sólido para una reforma fiscal integral que no solo aumente los ingresos del Estado, sino que también promueva la justicia social y la equidad. La estrategia enfatiza la necesidad de fortalecer la capacidad del fisco para identificar y combatir la evasión y elusión fiscal, así como para reformular los derechos a generar ingresos sin tributar o con facilidades para evitar el pago de impuestos.
El editorial de Hoy critica la excesiva dependencia del fisco dominicano de los impuestos al consumo, que gravan desproporcionadamente a los asalariados de bajos ingresos y a las pequeñas empresas. Se argumenta que esta estructura tributaria es injusta y regresiva, ya que perpetúa la desigualdad y limita el potencial de crecimiento económico. La publicación aboga por una reforma que diversifique las fuentes de ingresos del Estado, promoviendo la tributación de la renta y la riqueza, y eliminando las exenciones fiscales injustificadas.
La respuesta de las organizaciones de la sociedad civil no es simplemente un rechazo a la reforma fiscal propuesta, sino una demanda de un cambio de paradigma en la forma en que el gobierno aborda los problemas fiscales del país. Se exige una visión a largo plazo, basada en la transparencia, la participación ciudadana y el cumplimiento de los compromisos internacionales.
Gabriel Alberto Hernández Tiburcio, analista económico y colaborador del periódico Hoy, advierte que la situación actual es insostenible. “El fisco dominicano está cautivo de un alto y preocupante endeudamiento, y la reforma fiscal propuesta no ofrece soluciones reales a este problema”, afirma Hernández. “Necesitamos una reforma integral que fortalezca las verificaciones de rentas, reformule los derechos a generar ingresos sin tributar y promueva una tributación más justa y equitativa”.
La preocupación de la sociedad civil se centra en la falta de voluntad política del gobierno para abordar las causas estructurales de la crisis fiscal. Se teme que la reforma fiscal propuesta sea simplemente una medida paliativa, diseñada para mejorar la imagen del gobierno ante la opinión pública sin abordar los problemas de fondo.
Las organizaciones que han firmado el mensaje oficial incluyen a sindicatos, asociaciones empresariales, organizaciones no gubernamentales y grupos de defensa de los derechos humanos. Representan una amplia gama de intereses y perspectivas, lo que demuestra la magnitud de la preocupación que existe en la sociedad dominicana con respecto a la reforma fiscal.
La BBC Mundo ha seguido de cerca el debate sobre la reforma fiscal en la República Dominicana, destacando la importancia de la participación ciudadana en la toma de decisiones económicas. Los analistas internacionales coinciden en que una reforma fiscal integral es esencial para garantizar la sostenibilidad económica y social del país.
El gobierno, por su parte, ha defendido la reforma fiscal propuesta, argumentando que es un paso necesario para modernizar la administración tributaria y mejorar la competitividad del país. Sin embargo, las críticas de la sociedad civil han puesto en evidencia la necesidad de un diálogo más amplio y transparente con todos los actores involucrados.
La situación actual plantea un desafío importante para el gobierno dominicano. Si no logra responder a las demandas de la sociedad civil y abordar las fallas estructurales del sistema fiscal, corre el riesgo de perpetuar la crisis económica y social que aqueja al país. La END 2030 ofrece un camino a seguir, pero su implementación requiere de voluntad política, transparencia y participación ciudadana. El futuro económico de la República Dominicana depende de la capacidad del gobierno para tomar decisiones responsables y equitativas. La presión de más de 50 organizaciones es un claro indicativo de que la sociedad civil no está dispuesta a aceptar soluciones superficiales y exige un cambio profundo en la forma en que se gestionan las finanzas públicas del país.


