El potencial minero del Perú se encuentra en una etapa decisiva para su crecimiento a mediano plazo. Según declaraciones recientes de Miguel Cardozo, presidente y CEO de Holding CP Group, el país posee la capacidad técnica y la cartera de proyectos necesaria para alcanzar una producción de aproximadamente cinco millones de toneladas de cobre en un periodo de ocho años. No obstante, este objetivo está condicionado a la implementación de medidas concretas que permitan atraer inversiones y acelerar la ejecución de los proyectos mineros actualmente en estudio.
Estas declaraciones fueron emitidas durante el evento denominado "Jueves Minero", organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP). El encuentro, titulado "World Mining Congress: conclusiones estratégicas para la agenda minera de Perú", sirvió como plataforma para analizar la situación actual del sector y las rutas que el Estado y la empresa privada deben seguir para maximizar la productividad del recurso mineral. Cardozo enfatizó que los proyectos necesarios para llegar a dicha meta ya han sido estudiados, pero que el avance real depende directamente de la llegada de la inversión requerida.
En su análisis, el ejecutivo de Holding CP Group puso especial énfasis en la competitividad del país. Al abordar la posibilidad de establecer mecanismos de integración con otras naciones productoras de cobre en Latinoamérica, Cardozo sostuvo que, antes de buscar alianzas estratégicas externas, el Perú debe priorizar la resolución de sus propios desafíos internos. Según su visión, fortalecer la competitividad nacional es un paso previo indispensable para cualquier proceso de integración regional exitoso.
Uno de los puntos más críticos señalados por el CEO fue la carga administrativa que enfrentan las empresas del sector. Cardozo fue enfático al indicar que el Perú padece de "demasiadas trabas burocráticas", lo cual representa un problema persistente para el desarrollo industrial. En este sentido, criticó la gestión estatal, sugiriendo que el gobierno proyecta una "apariencia perturbadora" caracterizada por una tendencia a bloquear los proyectos mineros en lugar de impulsarlos hacia su ejecución.
Asimismo, el representante de Holding CP Group vinculó la reactivación de la exploración minera con dos factores fundamentales: la estabilidad política y la confianza de los inversionistas. Cardozo advirtió sobre la complejidad de iniciar proyectos de exploración en etapas tempranas, subrayando que las normas vigentes en el país y los tiempos prolongados que demandan los trámites dificultan significativamente el arranque de nuevas prospecciones.
A pesar de las advertencias sobre la burocracia y la inestabilidad, Cardozo destacó que el panorama no es totalmente desalentador. Mencionó que ya se están percibiendo señales favorables y signos de interés por parte de actores internacionales que consideran regresar o invertir en el Perú, lo que indica que el atractivo del recurso mineral sigue vigente a pesar de los obstáculos operativos.
Finalmente, Cardozo compartió las conclusiones derivadas del World Mining Congress (WMC) 2026, centrando su discurso en la modernización del sector. El ejecutivo señaló que es imperativo fortalecer el conocimiento, fomentar la investigación y adoptar nuevas tecnologías para elevar la competitividad de la minería peruana.
En este sentido, subrayó la importancia de contar con "conocimiento instalado" dentro de las organizaciones y disponer de la infraestructura adecuada para la investigación. Según Cardozo, este avance permitirá la implementación de herramientas de inteligencia artificial, procesos de automatización y estrategias de digitalización. La integración de estas tecnologías no solo tendría como objetivo la optimización de los procesos productivos y el incremento de la rentabilidad, sino que también sería clave para reducir el impacto ambiental de las actividades extractivas en el territorio peruano.

