En los pasillos del Palacio de Convenciones de La Habana, durante el desarrollo del XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), se puede encontrar la historia de un hombre que encarna la dedicación obrera. Alberto Gandoy Menéndez, un trabajador de piel blanca marcada por el sol y cabello platinado, lleva en su pecho una pequeña estrella unida a una diminuta bandera nacional. Esta distinción no es azarosa: Gandoy es Héroe del Trabajo de la República de Cuba, la máxima honra otorgada por el Consejo de Estado a los trabajadores.
Su trayectoria profesional se ha desarrollado en la Empresa Pesquera Industrial La Coloma, ubicada en la provincia de Pinar del Río. Esta entidad es fundamental para la economía cubana debido a sus significativos aportes en la pesca, la generación de exportaciones y la adquisición de divisas para el país. En particular, la empresa destaca por el procesamiento de la langosta, producto que representa el 60 por ciento de la captura destinada a la exportación en toda Cuba.
Alberto Gandoy ha dedicado 45 años de su vida a desempeñarse como estibador en La Coloma. Dentro de una plantilla de 244 trabajadores, donde existe una presencia considerable de mujeres, él forma parte del grupo de 21 operarios que trabajan específicamente en las neveras, donde se congela la producción de especies como el bonito y la langosta.
Durante su participación en el congreso obrero, Gandoy manifestó un interés particular en la cuestión salarial. Para él, la necesidad de elevar los salarios es imperativa, pero sostiene que este incremento debe contar siempre con un respaldo productivo. En este sentido, enfatizó la importancia de fortalecer las empresas estatales como vía para lograr este objetivo. El trabajador se mostró a favor de las nuevas transformaciones económicas, argumentando que estas buscan impulsar la economía nacional a pesar de las dificultades impuestas por el cerco energético y el bloqueo imperialista.
Sobre la realidad económica inmediata de los trabajadores, Gandoy explicó que actualmente existe un nuevo sistema de pago que ha permitido mejorar los ingresos. Según sus declaraciones, algunos trabajadores pueden percibir sumas que oscilan entre los 15 000, 20 000 y hasta 30 000 pesos mensuales. No obstante, fue enfático al señalar que estos montos dependen estrictamente de la producción; si no hay resultados productivos, el ingreso disminuye, reafirmando su postura de que los sueldos decorosos deben estar vinculados a la eficiencia laboral.
Sin embargo, el camino no ha estado exento de tragedias. Al conversar sobre la situación actual de la planta, Gandoy recordó con evidente emoción un incendio que devastó la industria. "Se nos quemó la industria, una de las más lindas e importantes de Cuba", relató con los ojos humedecidos, describiendo cómo la planta, que solía ser admirada por delegaciones extranjeras, quedó totalmente calcinada.
A pesar de la magnitud de la pérdida y las dificultades actuales en las importaciones, la empresa ha logrado mantenerse operativa. El trabajador destacó que la producción nunca se detuvo, incluso frente a la falta de combustible que afecta tanto a la industria como al pueblo. La clave de la supervivencia de La Coloma ha sido la capacidad de innovación interna.
Gandoy resaltó la labor de más de 300 innovadores dentro de la entidad. Gracias a sus esfuerzos, se logró renovar la planta de hielo para alcanzar una mayor eficiencia y se recuperaron equipos críticos como la gasificadora, la máquina de picadillos y la autoclave utilizada para procesar el bonito enlatado. Según el Héroe del Trabajo, equipos que parecían no tener solución ahora funcionan como si fueran nuevos.
El encuentro con Alberto Gandoy concluyó con la noticia de que la provincia de Pinar del Río fue seleccionada como la sede de las actividades centrales por el aniversario de los asaltos a los cuarteles Guillermón Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, celebrados el 26 de julio. Este reconocimiento provincial se suma al orgullo personal de un hombre que ve en su lugar de trabajo no solo un medio de subsistencia, sino un sitio al que ama profundamente y que, tras la tragedia del fuego, busca resurgir mediante el esfuerzo colectivo de sus obreros.


