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Noboa Desata Bomba Económica: ¿Vivienda Para Todos?

Daniel Noboa envió a la Asamblea un nuevo proyecto urgente para reformar la Ley de Régimen Tributario y crear incentivos para la construcción de viviendas de interés social.

Noboa Desata Bomba Económica: ¿Vivienda Para Todos?

El presidente Daniel Noboa envió a la Asamblea Nacional un proyecto de ley de carácter económico urgente, enfocado en dinamizar la construcción de vivienda social en Ecuador. La iniciativa, presentada formalmente esta mañana, propone reformas a la Ley de Régimen Tributario con el objetivo de establecer incentivos fiscales que impulsen tanto a los constructores como a los potenciales compradores de viviendas de interés social. Esta medida se enmarca dentro de la estrategia gubernamental para abordar el déficit habitacional del país, agudizado por factores económicos y sociales de los últimos años, y se presenta como una respuesta a la creciente demanda de acceso a una vivienda digna para los sectores más vulnerables de la población.

El proyecto de ley, que ha sido calificado por el gobierno como “prioritario”, contempla una serie de exenciones y beneficios tributarios para las empresas constructoras que se dediquen a la edificación de proyectos de vivienda social. Entre las propuestas más relevantes se encuentra la exoneración del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la compra de materiales de construcción destinados exclusivamente a estos proyectos, así como la reducción de las tasas impositivas sobre las utilidades generadas por la venta de viviendas de interés social. Además, se plantea la creación de un fondo de garantía para facilitar el acceso al crédito hipotecario a las familias de bajos ingresos, lo que permitiría reducir el riesgo para las entidades financieras y fomentar la concesión de préstamos para la adquisición de vivienda.

La urgencia con la que el gobierno ha impulsado este proyecto de ley responde a la necesidad de reactivar el sector de la construcción, que ha experimentado una contracción significativa en los últimos años debido a la crisis económica y la incertidumbre política. Se espera que, al ofrecer incentivos fiscales y facilitar el acceso al crédito, se genere un estímulo para la inversión privada en la construcción de vivienda social, lo que a su vez podría generar nuevos empleos y dinamizar la economía en general.

Sin embargo, la iniciativa no ha estado exenta de críticas. Algunos sectores de la oposición han expresado su preocupación por el impacto fiscal de las exenciones tributarias propuestas, argumentando que podrían generar una disminución en los ingresos del Estado y afectar la sostenibilidad de las finanzas públicas. Asimismo, se ha cuestionado la efectividad de los incentivos fiscales para garantizar que las viviendas construidas sean realmente accesibles para las familias de bajos ingresos, y se ha pedido que se establezcan mecanismos de control y supervisión para evitar la especulación y el desvío de recursos.

El ministro de Economía, Luis Mendoza, defendió la propuesta argumentando que los beneficios económicos y sociales que generaría la construcción de vivienda social superarían con creces los costos fiscales de las exenciones tributarias. “Estamos convencidos de que esta es una inversión estratégica que permitirá mejorar la calidad de vida de miles de familias ecuatorianas, reducir la pobreza y la desigualdad, y fortalecer la economía del país”, afirmó Mendoza en una rueda de prensa posterior a la presentación del proyecto de ley.

El proyecto de ley ahora deberá ser analizado por la Asamblea Nacional, donde se espera que genere un intenso debate entre los diferentes bloques políticos. La aprobación de la iniciativa requerirá la obtención de la mayoría de votos en el Parlamento, lo que obligará al gobierno a negociar con los diferentes actores políticos para lograr el consenso necesario. Se prevé que el debate en la Asamblea se extienda durante varias semanas, y que se presenten enmiendas y propuestas de modificación al proyecto original.

Organizaciones sociales y expertos en vivienda han acogido con cautela la iniciativa gubernamental, destacando la importancia de que se establezcan mecanismos de participación ciudadana en la definición de las políticas de vivienda social. “Es fundamental que se escuche la voz de las comunidades afectadas y que se tengan en cuenta sus necesidades y prioridades al momento de diseñar e implementar los programas de vivienda social”, señaló María Elena Pérez, representante de una organización de defensa de los derechos de los habitantes de barrios populares.

Además de los incentivos fiscales y el fondo de garantía, el proyecto de ley contempla la creación de un registro nacional de viviendas de interés social, con el objetivo de facilitar el acceso a la información y mejorar la transparencia en el sector. También se propone la simplificación de los trámites administrativos para la aprobación de proyectos de vivienda social, lo que permitiría reducir los tiempos y costos de construcción.

El gobierno espera que, con la implementación de estas medidas, se pueda construir al menos 50.000 nuevas viviendas de interés social en los próximos cinco años, lo que contribuiría a reducir significativamente el déficit habitacional del país. Sin embargo, el éxito de la iniciativa dependerá de la capacidad del gobierno para obtener el apoyo de la Asamblea Nacional, movilizar la inversión privada y garantizar que los recursos se utilicen de manera eficiente y transparente. La situación económica global y la estabilidad política interna también jugarán un papel crucial en la consecución de los objetivos planteados. El futuro de miles de familias ecuatorianas podría depender de la aprobación y correcta implementación de este ambicioso proyecto de ley. La Asamblea Nacional tiene ahora la palabra.

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