ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • martes, 28 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Actividad industrial: junio cierra con retrocesos y una recuperación heterogénea según indicadores privados

La entidad proyectó una baja interanual de 1,8% para junio y una leve caída frente a mayo. Otros indicadores privados también registraron un retroceso mensual, aunque con diferencias entre sectores y señales mixtas hacia el segundo semestre.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Actividad industrial: junio cierra con retrocesos y una recuperación heterogénea según indicadores privados
Puntos clave

La industria argentina vuelve a retroceder en junio, según estimaciones de la UIA que señalan una caída interanual del 1,8 por ciento. El sector muestra una dinámica heterogénea y una marcada dificultad para recuperar los niveles de producción de 2022, consolidando un primer semestre con saldo negativo. La construcción y la industria automotriz son los rubros más golpeados, aunque se registran señales positivas en la demanda de energía eléctrica y las exportaciones hacia Brasil. Por otro lado, el sector de alimentos alcanzó niveles récord, compensando parcialmente el desplome de otras ramas manufactureras. Consultoras como FIEL y Ferreres advierten que la recuperación sigue siendo inestable, afectada por altos costos energéticos y fallas de infraestructura. Aunque se proyecta una evolución más favorable para el segundo semestre, la volatilidad mensual evidencia la fragilidad de la actividad industrial en el país.

Las primeras estimaciones privadas sobre la actividad industrial en Argentina indican que el sector habría vuelto a registrar un retroceso durante el mes de junio. De acuerdo con los datos proyectados por la Unión Industrial Argentina (UIA), la actividad industrial presentó una caída interanual del 1,8%. Al analizar la medición desestacionalizada, la entidad señaló que el desempeño se mantuvo prácticamente estable en comparación con el mes de mayo, aunque con una ligera baja del 0,2%.

Este relevamiento de la UIA se alinea con otros indicadores del sector privado que sugieren una pérdida de dinamismo en el plano mensual y un comportamiento dispar entre las diversas ramas manufactureras. Según el Centro de Estudios de la UIA, los indicadores adelantados correspondientes a junio mostraron una "dinámica heterogénea". Si bien se registraron mejoras puntuales en ciertos rubros, el informe es enfático al señalar que estas no logran modificar el panorama general, caracterizado por un bajo nivel de actividad. Asimismo, el documento advierte que persiste la dificultad para recuperar los niveles de producción alcanzados en el año 2022 en diversos sectores industriales.

Dentro del análisis sectorial, los rubros vinculados a la construcción mostraron resultados particularmente negativos. La UIA destacó que los despachos de cemento sufrieron una caída mensual del 2,7%, mientras que el Índice Construya retrocedió un 2%. Ambos indicadores se mantienen significativamente por debajo de los valores de 2022, registrando retrocesos acumulados del 24% y 30%, respectivamente.

En otras áreas manufactureras, la producción de acero registró una caída del 4,6% mensual y la producción metalmecánica descendió un 0,3%. Por su parte, la fabricación de automóviles se mantuvo prácticamente estable respecto a mayo, con un leve incremento del 0,2%, aunque su desempeño sigue siendo desfavorable en la comparativa anual, ubicándose un 18% por debajo de lo registrado en el mismo periodo del año anterior.

El sector de alimentos y bebidas presentó un desempeño mixto. Mientras que la producción de bebidas y de carnes mostró crecimiento, la producción láctea y la molienda de oleaginosas registraron disminuciones. No obstante, existieron algunos indicadores positivos: la demanda de energía eléctrica de los grandes usuarios industriales aumentó un 1,4% mensual, con subas en casi todos los sectores, a excepción de la construcción y los productos metálicos. Además, se observó un crecimiento en los patentamientos de maquinaria industrial y en las exportaciones hacia Brasil, impulsadas por automóviles, aluminio y productos primarios, sumado a un incremento en la liquidación de divisas del complejo agroindustrial.

En sintonía con este diagnóstico, el Índice de Producción Industrial de Orlando J. Ferreres reportó que, si bien junio tuvo un crecimiento interanual del 1,4% —impulsado principalmente por la producción de metales básicos y las refinerías—, el primer semestre cerró con una caída acumulada del 2,2%. En términos desestacionalizados, la actividad retrocedió un 0,3% respecto a mayo. La consultora destacó que esta baja mensual sigue una tendencia observada desde noviembre del año pasado, donde se alterna un mes positivo con uno negativo, lo que evidencia la dificultad de la industria para consolidar una recuperación sostenida. Aun así, proyectan una evolución más favorable para el segundo semestre, aunque mantienen la previsión de resultados heterogéneos.

Finalmente, la Fundación FIEL estimó que la producción industrial de junio se igualó a la del año anterior, cerrando el primer semestre con una caída acumulada del 0,7%. Sin embargo, su serie desestacionalizada también mostró un retroceso mensual. Según la entidad, este resultado se debió a que algunas plantas enfrentaron interrupciones en el suministro de gas por fallas de infraestructura, mientras que otras redujeron su ritmo productivo debido al elevado costo del combustible.

FIEL señaló que la producción automotriz fue el sector con la mayor caída, mientras que la elaboración de alimentos alcanzó un nivel récord para un mes de junio. La entidad subrayó que el avance en la refinación de petróleo fue el factor clave para moderar la caída general del semestre, pero advirtió que el retroceso mensual debilita las señales sobre la sostenibilidad de la recuperación que se había comenzado a percibir en meses previos.