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¡Gasolina al límite! Tu bolsillo ya no resiste más

Por la disparada del petróleo a nivel mundial, los combustibles suben hasta un 5% en surtidores. Cuánto cuesta la nafta con aumento en Buenos Aires.

¡Gasolina al límite! Tu bolsillo ya no resiste más

Buenos Aires, 9 de marzo de 2024 – Un nuevo golpe económico impacta el bolsillo de los conductores argentinos. A partir de hoy, los precios de la nafta y el gasoil en todo el país experimentan un aumento promedio del 5%, una consecuencia directa de la escalada del precio del petróleo a nivel mundial, impulsada por la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente. El barril de petróleo ha superado la barrera de los 100 dólares, generando una presión inflacionaria que se traslada inevitablemente a los surtidores.

El incremento no es uniforme en todo el territorio nacional. Si bien el gasoil registra un aumento cercano al 5%, las naftas súper y premium experimentan una suba ligeramente menor, oscilando entre el 3% y el 4% dependiendo de la región y la ciudad. Esta disparidad se debe a factores locales como la competencia entre estaciones de servicio y los costos de transporte.

Según los nuevos precios estimados en las principales estaciones de servicio, la nafta súper ahora se vende a alrededor de $1.777 por litro, un aumento de $60 respecto al precio anterior de $1.717. La nafta premium, por su parte, alcanza los $1.947 por litro, superando en $66 el valor previo de $1.881. El gasoil común trepa a $1.856 por litro, con un incremento de $88 sobre los $1.768 anteriores, mientras que el gasoil premium se ofrece a $2.064 por litro, un aumento de $98 en comparación con los $1.966 anteriores.

El impacto de estos aumentos es significativo para los conductores, especialmente para aquellos que utilizan sus vehículos de manera habitual para trabajar o para cubrir largas distancias. Llenar el tanque se ha convertido en una tarea cada vez más costosa, erosionando el poder adquisitivo de las familias argentinas.

Ante esta situación, Horacio Marín, CEO de la principal compañía petrolera de mayoría estatal, ha anunciado una estrategia innovadora para mitigar el impacto en los consumidores y evitar una espiral inflacionaria. La empresa dejará de implementar aumentos fijos masivos y adoptará un sistema de "micropricing", una tecnología avanzada impulsada por inteligencia artificial que permite ajustar los precios de la nafta en tiempo real.

El micropricing considera diversos factores, como la demanda del momento, el flujo vehicular en cada zona y la competencia directa entre las estaciones de servicio. De esta manera, se busca ofrecer precios más competitivos y adaptados a las condiciones específicas de cada lugar, evitando aumentos generalizados que puedan afectar a todos los consumidores por igual.

Además, la compañía continuará ofreciendo un descuento total de hasta el 6% para quienes carguen combustible de madrugada, entre las 00:00 y las 06:00 horas. Este descuento se compone de un 3% por pagar a través de la aplicación oficial de la empresa y un 3% adicional para aquellos que utilicen la modalidad de autodespacho en las estaciones habilitadas. La iniciativa busca incentivar un cambio en los hábitos de consumo y aliviar la congestión en las estaciones de servicio durante las horas pico.

Si bien el aumento del precio del petróleo representa un desafío para la economía argentina, también ofrece una oportunidad para incrementar los ingresos de divisas gracias a la producción no convencional. Los expertos del sector energético estiman que un barril de petróleo por encima de los 100 dólares podría generar un ingreso extra de u$s5.000 millones en exportaciones durante 2026. Esta cifra podría aumentar exponencialmente si se incrementa la capacidad productiva del país.

El gobierno nacional se encuentra analizando medidas adicionales para mitigar el impacto de la suba de los combustibles en la economía. Entre las opciones que se barajan se encuentra la posibilidad de implementar subsidios focalizados para los sectores más vulnerables y de promover el uso de energías alternativas.

La situación actual exige una respuesta integral que involucre a todos los actores del sector energético, desde las empresas petroleras hasta los consumidores y el gobierno. Es fundamental encontrar un equilibrio entre la necesidad de mantener la rentabilidad de las empresas y la de proteger el poder adquisitivo de las familias argentinas.

La incertidumbre geopolítica en Medio Oriente sigue siendo el principal factor que impulsa la suba del precio del petróleo. Cualquier escalada del conflicto podría generar nuevas tensiones en el mercado y provocar un aumento aún mayor de los combustibles. Por lo tanto, es crucial que se intensifiquen los esfuerzos diplomáticos para lograr una solución pacífica a la crisis.

En resumen, la suba de los combustibles es una realidad que afecta a todos los argentinos. La implementación del micropricing y los descuentos por carga de madrugada son medidas positivas que pueden ayudar a mitigar el impacto en los consumidores, pero es necesario seguir trabajando en la búsqueda de soluciones a largo plazo que permitan estabilizar los precios y garantizar el acceso a la energía para todos. La economía nacional, aunque presionada por la inflación, vislumbra una oportunidad en el aumento de las exportaciones de petróleo no convencional, siempre y cuando se invierta en el aumento de la capacidad productiva. El feriado cambiario de cuatro días sin bancos ni venta de dólares, anunciado recientemente, busca ganar aire ante la incertidumbre generada por la guerra en Medio Oriente, pero su impacto real en la contención de la inflación aún está por verse.

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