El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) ha encendido las alarmas sobre el creciente impacto de la inestabilidad geopolítica y económica internacional en la economía nacional. En un análisis exhaustivo, el emisor monetario advierte que las tensiones en Irán y Medio Oriente, los conflictos comerciales de Estados Unidos, las dudas sobre la política monetaria estadounidense y los riesgos políticos en el Caribe están generando una incertidumbre que podría frenar el crecimiento económico global.
El BCRD señala que las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) de un crecimiento mundial del 3.3% están bajo una significativa presión a la baja. Esta tendencia negativa se ve exacerbada por un repunte en el índice de incertidumbre de la política económica de Estados Unidos, que había mostrado signos de moderación a finales de 2025. El banco central subraya la objetividad de su evaluación, destacando la gravedad del escenario geopolítico y su probable repercusión en la economía mundial, así como las particularidades de la situación económica estadounidense.
La incertidumbre se extiende más allá de los conflictos tradicionales, incluyendo tensiones no convencionales como la situación en Groenlandia. Estos factores combinados impactan negativamente en los mercados energéticos, el comercio marítimo y la percepción general del riesgo, lo que a su vez reduce las expectativas de crecimiento a nivel mundial. Ante este panorama, el BCRD insta a evaluar la capacidad de resiliencia de la economía dominicana.
Uno de los principales puntos de preocupación es el aumento sostenido de los precios del petróleo. El BCRD estima que, dado que la factura petrolera representa un promedio del 17% de las importaciones dominicanas en los últimos cinco años, un posible cierre prolongado del Estrecho de Ormuz, debido al conflicto con Irán, podría tener consecuencias devastadoras.
El precio del barril de crudo de Texas (WIT) cerró 2025 en US$57.95, pero al momento de la publicación del informe del BCRD, ya superaba los US$75, y recientemente alcanzó los US$90.90. El banco central calcula que cada dólar adicional en el precio del petróleo incrementa la factura petrolera en US$63.4 millones. Por lo tanto, si el precio promedio del crudo en 2026 fuera US$10 más alto que el precio base estimado, el gasto adicional ascendería a US$634 millones. Este aumento significativo en los costos energéticos podría afectar a todos los sectores de la economía dominicana, desde el transporte hasta la producción industrial.
Sin embargo, el BCRD se muestra optimista en cuanto a la capacidad de la economía dominicana para afrontar esta nueva ola de incertidumbre global. Destaca las fortalezas del país, como sus ingresos por turismo, remesas, exportaciones, zonas francas, los precios favorables del oro (actualmente en US$5,175) y la Inversión Extranjera Directa (IED). Con base en estas fortalezas, el banco central mantiene sus metas de crecimiento económico en torno al 4% y el control de la inflación en el rango medio de 4% +/- 1%.
El informe del BCRD no solo analiza los riesgos externos, sino que también subraya la importancia de la vigilancia y el control de la especulación interna. En un contexto de crisis económica mundial, impulsada por los acontecimientos bélicos en Medio Oriente y el impacto en el Estrecho de Ormuz, las autoridades dominicanas, tanto del gobierno como de la oposición, deben estar atentas y tomar medidas enérgicas contra aquellos comerciantes que intenten aprovechar la situación para aumentar los precios de los productos de consumo básico.
La especulación con los precios de los alimentos y otros bienes esenciales podría tener un impacto devastador en la población dominicana, especialmente en los hogares de bajos ingresos. Por lo tanto, es fundamental que las autoridades actúen con firmeza para proteger a los consumidores y garantizar la estabilidad de los precios.
El BCRD enfatiza que la economía dominicana cuenta con los fundamentos necesarios para resistir los embates de la incertidumbre global. Sin embargo, también advierte que es crucial mantener la vigilancia, la prudencia y la disciplina fiscal para asegurar que el país pueda seguir creciendo y prosperando en un entorno económico cada vez más desafiante.
La situación en Medio Oriente y sus consecuencias en los mercados energéticos representan una amenaza real para la economía dominicana. El aumento de los precios del petróleo podría afectar negativamente el crecimiento económico, la inflación y el poder adquisitivo de los ciudadanos. Por lo tanto, es fundamental que las autoridades tomen medidas preventivas para mitigar los riesgos y proteger a la población.
Además de la vigilancia y el control de la especulación, el gobierno dominicano podría considerar otras medidas para hacer frente al aumento de los precios del petróleo, como la diversificación de las fuentes de energía, la promoción de la eficiencia energética y la implementación de políticas de subsidio focalizadas para los sectores más vulnerables de la población.
En resumen, el informe del BCRD es una llamada de atención sobre los riesgos que enfrenta la economía dominicana en un contexto de incertidumbre global. El banco central insta a las autoridades a tomar medidas preventivas para proteger a la población y garantizar la estabilidad económica del país. La situación es compleja y requiere una respuesta coordinada y eficaz por parte de todos los actores involucrados. La resiliencia de la economía dominicana se pondrá a prueba en los próximos meses, y el éxito dependerá de la capacidad del país para adaptarse a los nuevos desafíos y aprovechar las oportunidades que se presenten.


