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Mega se Disculpa: El Costo de una Palabra

El CiudadanoEste viernes 6 de marzo, Megamedia dio cumplimiento a lo dispuesto por la justicia publicando a través de sus redes sociales las disculpas públicas hacía la periodista Paulina de Allende-Salazar, tras ser desvinculada del medio de comunicación por decir la palabra “paco”. A través de un comunicado difundido en redes sociales, Megamedia declaró: “Nos disculpamos [...]La entrada Mega publica disculpas a Paulina de Allende-Salazar tras fallo judicial por despido se publicó primero en El Ciudadano.

Mega se Disculpa: El Costo de una Palabra

Megamedia dio cumplimiento a una orden judicial y se disculpó públicamente con la periodista Paulina de Allende-Salazar, tras su despido en 2023 por utilizar el término “paco” durante la transmisión del matinal “Mucho Gusto”. La disculpa, difundida a través de las redes sociales del canal, reconoce una vulneración a la honra, libertad de expresión e información sin censura, marcando un precedente importante en el ámbito periodístico y laboral chileno.

El comunicado de Megamedia, publicado este viernes 6 de marzo, expresa: “Nos disculpamos públicamente con ella por lo que el Tribunal estimó como vulneración a la honra, libertad de emitir opinión e informar sin censura, a raíz del despacho periodístico realizado por ella el 6 de abril de 2023, en el cual se refirió al mártir de Carabineros don Daniel Palma Yáñez, (QEPD), como “paco”, lo que significó el término de su relación laboral”.

El incidente que desencadenó esta situación ocurrió en abril de 2023, mientras “Mucho Gusto” cubría el homicidio del cabo primero de Carabineros, Daniel Palma Yáñez, ocurrido en la comuna de Recoleta. En medio de la discusión, Allende-Salazar utilizó el término “paco” para referirse al funcionario policial, generando una inmediata controversia y, posteriormente, su desvinculación del canal.

Tras su despido, la periodista expresó su desacuerdo con la decisión, argumentando que se habían vulnerado sus derechos fundamentales a la libertad de expresión y a la honra en el ejercicio del periodismo. “Aquí se pasaron a llevar derechos fundamentales que tienen que ver con la libertad de expresión y con la honra. Eso, en el ejercicio del periodismo, es muy complicado”, declaró en su momento.

La justicia, tras analizar el caso, falló a favor de Allende-Salazar, determinando que su despido constituía una vulneración a sus derechos. El fallo judicial no solo ordenó las disculpas públicas, sino también la implementación de medidas correctivas dentro de Megamedia. Entre estas medidas se encuentra la creación de un protocolo, visado por la Dirección del Trabajo, para la corrección de errores emitidos en pantalla, así como la realización de capacitaciones presenciales para periodistas y directivos sobre derechos fundamentales en el trabajo, libertad de expresión y ética periodística.

Además de las disculpas y las medidas correctivas, la resolución judicial estableció una indemnización a favor de Allende-Salazar por un monto cercano a los 98 millones de pesos, sin considerar reajustes ni intereses. Esta indemnización comprende una compensación por indemnización sustitutiva, años de servicio, recargo legal y daño extrapatrimonial.

Este caso ha generado un amplio debate en torno a los límites de la libertad de expresión en el contexto periodístico, especialmente en situaciones de alta sensibilidad como la cobertura de hechos de violencia y seguridad pública. La utilización de lenguaje coloquial o informal en la transmisión de noticias, aunque común en algunos programas de televisión, puede tener consecuencias legales y profesionales, como lo demuestra este caso.

La disculpa pública de Megamedia, aunque tardía, representa un reconocimiento de la vulneración de los derechos de la periodista y un paso hacia la reparación del daño causado. La implementación de las medidas correctivas ordenadas por la justicia, como el protocolo de corrección de errores y las capacitaciones, podrían contribuir a mejorar la calidad y la ética del periodismo en el canal y en otros medios de comunicación.

El fallo judicial también sienta un precedente importante para futuros casos similares, al establecer que el despido de un periodista por expresar su opinión, incluso utilizando un lenguaje coloquial, puede ser considerado una vulneración a sus derechos fundamentales. Esto obliga a los medios de comunicación a ser más cuidadosos en la aplicación de sus políticas internas y a garantizar el respeto a la libertad de expresión de sus periodistas.

La controversia generada por el uso del término “paco” también pone de manifiesto la necesidad de un debate más amplio sobre el lenguaje utilizado en la cobertura de noticias relacionadas con la seguridad pública y las fuerzas policiales. Si bien el término es considerado ofensivo por muchos, su uso puede estar justificado en ciertos contextos, como la crítica a la actuación de las fuerzas del orden. Sin embargo, los periodistas deben ser conscientes de las posibles consecuencias de su lenguaje y evitar utilizar términos que puedan ser considerados discriminatorios o que puedan incitar a la violencia.

En definitiva, el caso de Paulina de Allende-Salazar y Megamedia es un ejemplo de cómo la libertad de expresión puede entrar en conflicto con otros derechos fundamentales, como el derecho a la honra y la dignidad. La resolución judicial, al equilibrar estos derechos, ha contribuido a clarificar los límites de la libertad de expresión en el contexto periodístico y a proteger los derechos de los periodistas en el ejercicio de su profesión. La implementación de las medidas correctivas ordenadas por la justicia y el debate público generado por este caso podrían tener un impacto positivo en la calidad y la ética del periodismo chileno.

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