La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido un comunicado oficial para alertar a la ciudadanía sobre la difusión de información errónea en las plataformas digitales. A través de sus canales de comunicación, la entidad ha comprobado y confirmado que los datos contenidos en una supuesta tabla antigua, la cual muestra valores de temperaturas muy elevados en diversas localidades, son falsos.
La desinformación se ha propagado principalmente a través de las redes sociales, donde se ha compartido una imagen de una tabla que pretende documentar temperaturas máximas absolutas anuales. Según el contenido viral, dicha información habría sido publicada originalmente por el Servicio Meteorológico Nacional del Ministerio del Aire. En este documento presunto, se recogen los registros de los 25 principales observatorios meteorológicos de España, centrándose específicamente en los años 1945, 1950 y 1951.
Uno de los puntos más destacados de la tabla falsa es el registro correspondiente a la ciudad de Sevilla. De acuerdo con el documento que circula por la red, el observatorio de Sevilla habría registrado una temperatura máxima de 46,6 ºC en el año 1949, situándose así como la temperatura máxima de aquel año según los datos manipulados.
Ante la viralización de estos datos, la Aemet procedió a realizar una revisión exhaustiva de los archivos y registros históricos. Tras analizar la información, la agencia ha sido tajante en su cuenta de X (anteriormente Twitter), explicando que, tras revisar los datos, prácticamente la totalidad de la información es falsa. La organización ha precisado que, de todos los registros presentados en la tabla, solo los relativos a una única estación meteorológica resultan ser reales, mientras que el resto carecen de veracidad.
Para reforzar su desmentido, la Agencia Estatal de Meteorología ha señalado un error fundamental en la elaboración de la tabla falsa: algunos de los observatorios meteorológicos que se mencionan en el documento ni siquiera existían en la época en la que supuestamente se realizaron las mediciones. Este hecho evidencia la falta de rigor y la naturaleza fabricada de los datos que se están distribuyendo.
Más allá de la falsedad de los números, la Aemet ha querido aprovechar esta incidencia para abordar la narrativa que suele acompañar a este tipo de publicaciones. A menudo, este tipo de datos falsos se utilizan para intentar cuestionar la realidad del calentamiento global. Al respecto, la agencia ha subrayado que, incluso en el hipotético caso de que los datos de la tabla fueran reales, esto no negaría la existencia ni el avance del cambio climático.
La agencia ha explicado detalladamente que la presencia de temperaturas elevadas en el pasado no invalida las tendencias actuales. Según recalca el organismo, antes también se producían olas de calor, pero la diferencia fundamental reside en que, en la actualidad, estos fenómenos son más frecuentes e intensos. Este matiz es crucial para entender que el cambio climático no se define por la aparición de un valor máximo aislado, sino por el aumento de la frecuencia y la severidad de los eventos térmicos extremos.
Finalmente, la Aemet ha instado a la población a informarse a través de fuentes oficiales y contrastadas. Para aquellos ciudadanos interesados en conocer la evolución real del clima en España, la agencia recuerda que en sus informes sobre el estado del clima se puede encontrar información detallada, técnica y verificada sobre las tendencias de temperatura y precipitaciones en todo el territorio español. De esta manera, se busca combatir la desinformación climática mediante el acceso a datos científicos transparentes y actualizados.


