La comuna de Huechuraba, en la Región Metropolitana, fue escenario de un hecho violento durante la madrugada de este jueves, que terminó con la muerte de un joven de 23 años. La víctima perdió la vida al interior de su propio domicilio tras un robo cometido por un grupo armado de delincuentes, quienes irrumpieron en la vivienda para sustraer especies y dinero en efectivo.
De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades policiales, el crimen ocurrió aproximadamente a las 4:00 de la madrugada. En ese horario, un grupo compuesto por cerca de seis sujetos, quienes se encontraban encapuchados para ocultar su identidad, ejecutaron la incursión en la propiedad. El modus operandi consistió en saltar la reja perimetral del inmueble y, posteriormente, forzar la puerta principal para lograr el ingreso al domicilio.
En el interior de la residencia se encontraban una mujer y sus dos hijos, uno de 23 años y otro de aproximadamente 20 o 21 años. Una vez que los delincuentes lograron entrar, procedieron a amenazar a los habitantes de la casa utilizando armas de fuego, generando un clima de terror y vulnerabilidad para la familia.
El fiscal Felipe Olivari, perteneciente a la Fiscalía Centro Norte, entregó detalles sobre la dinámica de los hechos. Según el representante del Ministerio Público, el hijo mayor, de 23 años, decidió intervenir para proteger a su madre y a su hermano menor. Para hacer frente a los asaltantes, el joven se armó con un bate de béisbol de madera. Sin embargo, ante la superioridad del armamento de los criminales, estos le dispararon con un arma de fuego, provocándole heridas que le causaron la muerte de manera inmediata en el lugar del suceso.
En cuanto al hijo menor, el fiscal Olivari señaló que el joven de 20 o 21 años intentó refugiarse en su habitación, tratando de cerrar la puerta para evitar el contacto con los delincuentes. No obstante, durante los forcejeos ocurridos en ese momento, el joven resultó con lesiones menores.
Tras cometer el homicidio y asegurar el botín, los delincuentes huyeron del sitio. Según la información preliminar, el grupo logró sustraer diversos teléfonos celulares, joyas y una suma de dinero en efectivo que superaba el millón de pesos. Para su escape, los sujetos utilizaron dos vehículos de alta gama, uno marca Jeep y otro marca Audi, ambos sin patentes visibles. Los testigos y la investigación indican que los automóviles se dirigieron hacia el sector de Américo Vespucio, aunque hasta el momento se desconoce el paradero exacto de los responsables.
Ante la gravedad del hecho, el fiscal Olivari informó que se está investigando el delito bajo la tipificación de robo con homicidio. En el lugar se desplegó un operativo coordinado entre la fiscalía y Carabineros. Los peritos de Labocar se encargaron de realizar el peritaje técnico del sitio del suceso, analizando exhaustivamente el domicilio y el cuerpo del joven fallecido con el objetivo de recabar toda la evidencia balística disponible que permita identificar el arma utilizada.
Asimismo, el Departamento OS9, específicamente su sección de muertes violentas, ha iniciado diligencias exhaustivas. Estas labores incluyen la revisión de videos de seguridad y el análisis de cámaras de vigilancia en las inmediaciones para realizar el seguimiento de los vehículos y los sujetos. Además, se han llevado a cabo entrevistas a las víctimas para obtener cualquier dato que permita la identificación y captura inmediata del grupo criminal.
Por su parte, el capitán de Carabineros, Mario Astroza, confirmó que la Fiscalía ECOH se trasladó al sitio del suceso, instruyendo el trabajo conjunto entre el Laboratorio de Carabineros y el OS9. Astroza destacó que actualmente existe una cantidad considerable de material en materia de investigación y que se están siguiendo pistas precisas para dar con los responsables, dejando en manos del OS9 la línea principal de la investigación.


