Santa Cruz de la Sierra podría experimentar un auge económico sin precedentes si se concreta el ambicioso plan presentado por Julio César Torrez, candidato a la Gobernación por Nueva Generación Patriótica (NGP). El candidato propone una estrategia integral basada en la atracción de capitales internacionales, el desarrollo de una economía circular y la apuesta por energías limpias y biotecnología, con el objetivo de generar al menos 50.000 empleos directos en el departamento.
Durante su participación en el programa “Yo Elijo” de EL DEBER, Torrez detalló su visión para transformar la economía cruceña, enfatizando la necesidad de diversificar la matriz productiva sin descuidar los sectores tradicionales como la agricultura y la ganadería. “La idea es fortalecer la agricultura y la ganadería que ya existen, pero generar nuevas áreas de desarrollo que puedan crear cerca de 50.000 empleos directos, además de miles de empleos indirectos”, explicó.
El plan económico de Torrez se centra en la captación de inversiones extranjeras a través de plataformas financieras globales, destinadas a proyectos específicos en áreas clave como el desarrollo industrial, la protección del medio ambiente, la biotecnología y, especialmente, el desarrollo de energías limpias. Para facilitar este proceso, la Gobernación actuaría como un facilitador, estableciendo alianzas público-privadas que sirvan como respaldo para atraer financiamiento de mercados internacionales, incluyendo plataformas vinculadas a bolsas de valores.
Uno de los pilares fundamentales de la propuesta es la instalación de plantas industriales dedicadas a la producción de diésel HVO (aceites vegetales hidrotratados) a partir de aceites naturales provenientes de la agricultura local, como el motacú, el cusi y la palma. Este proceso se complementaría con la implementación de tecnología de pirólisis para aprovechar los residuos de biomasa, generando electricidad, agua y subproductos industriales, minimizando así el desperdicio y maximizando la eficiencia.
“Estamos hablando de fábricas realmente grandes que producirían energía limpia y permitirían generar electricidad para distribuir a las cooperativas, además de agua potable y otros derivados industriales”, afirmó Torrez, destacando el potencial de esta iniciativa para impulsar el desarrollo sostenible en el departamento.
Además, el candidato propuso la creación de una empresa eléctrica departamental bajo el modelo de sociedad anónima, que cotizaría en bolsa y destinaría una parte de sus utilidades a la inversión en obras de infraestructura, seguridad ciudadana y salud. Esta medida busca garantizar la sostenibilidad financiera de la empresa y su compromiso con el bienestar de la comunidad.
El plan de Torrez se enmarca en una estrategia más amplia denominada “Plan Colibrí”, basada en el concepto de economía circular, que busca aprovechar al máximo todos los residuos industriales para generar nuevos productos o energía. “Cuando empezamos a plantear este tipo de modelo hace diez años parecía una utopia, porque el gas era barato y nadie pensaba en producir electricidad con biomasa. Hoy el escenario es distinto y necesitamos nuevas soluciones energéticas”, sostuvo el candidato.
La economía circular, según Torrez, no solo permitiría abordar los desafíos energéticos del departamento, sino también enfrentar la escasez de agua en varias provincias mediante procesos industriales que liberan grandes cantidades de vapor y agua reutilizable para riego o consumo humano.
Otro aspecto relevante de la propuesta es la facilitación del acceso de las comunidades indígenas a los mercados internacionales de bonos de carbono, mediante la delimitación y certificación de sus territorios. Torrez aseguró que estos mecanismos permitirían a las comunidades recibir recursos millonarios destinados a proyectos de desarrollo local, garantizando que el dinero se destine directamente a las necesidades de las poblaciones originarias. “La gobernación no puede tocar ese dinero porque es de las comunidades indígenas. Lo que debe hacer es canalizarlo y viabilizar los proyectos que ellos decidan ejecutar”, enfatizó.
En materia de infraestructura, Torrez reconoció la necesidad urgente de mejorar la red vial departamental, estimando que se requieren más de 7.800 kilómetros de carreteras pavimentadas. Se comprometió a construir al menos 2.331 kilómetros durante una gestión de cinco años, con el objetivo de reducir el abandono y mejorar la conectividad entre las provincias.
“Lo que más me ha sorprendido es el abandono: la situación de salud es crítica, pero también la infraestructura caminera y los servicios básicos. Si estábamos mal, hoy estamos peor”, afirmó el candidato, subrayando la importancia de invertir en infraestructura para impulsar el desarrollo económico y social del departamento.
Finalmente, Torrez destacó que su propuesta busca sentar las bases de una política de desarrollo de largo plazo para Santa Cruz, con una visión que se extiende a 75 años. “El Plan Colibrí está pensado a 75 años. Lo importante es dejar un rumbo claro para que Santa Cruz pueda industrializarse, generar energía limpia y atraer inversiones sin afectar sus actividades productivas tradicionales”, concluyó. La viabilidad de este plan dependerá, en gran medida, de la capacidad del candidato para atraer inversiones y establecer alianzas estratégicas con el sector privado y las comunidades locales. Sin embargo, la propuesta de Torrez representa una apuesta ambiciosa por un futuro más próspero y sostenible para Santa Cruz.


