La Asamblea Legislativa salvadoreña se convirtió en escenario de un nuevo choque entre la oposición y el oficialismo, esta vez en torno a una propuesta de la diputada de ARENA, Marcela Villatoro, para exonerar del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a la canasta básica durante un año. La iniciativa, que busca aliviar la carga económica de las familias salvadoreñas, fue rechazada por los legisladores de Nuevas Ideas y sus aliados, quienes se negaron a siquiera considerar su estudio en comisión.
La diputada Villatoro presentó formalmente dos propuestas en la sesión plenaria de esta semana. La primera, la exención del IVA a los productos de la canasta básica, y la segunda, una ley de protección a los profesionales salvadoreños que priorice su contratación en el sector público y privado. Sin embargo, su solicitud de modificación de agenda para ingresar estas propuestas fue bloqueada por la bancada oficialista.
Villatoro argumentó que la población salvadoreña enfrenta una creciente dificultad económica y que la Asamblea Legislativa tiene la responsabilidad de buscar soluciones para aliviar sus bolsillos. En un tono crítico, recordó la reciente aprobación de una reforma a la Ley Reguladora de la Producción y Comercialización del Alcohol y de las Bebidas Alcohólicas, que redujo los impuestos a licores como el whisky y el gin. “Hemos conocido que la gente siempre se está quejando del tema económico y la situación complicada que viven y cómo esta Asamblea Legislativa es la única que puede apoyar en ese sentido para aliviar los bolsillos de los salvadoreños”, declaró Villatoro. “Así como le alivió el bolsillo a ciertas personas la semana pasada cuando le quitó el impuesto al whisky, al gin, entre otros licores, pues también es el momento para quitarle el impuesto a algo que no es para los bolitos, sino para el beneficio de toda la población salvadoreña en general”.
La diputada propuso que productos esenciales como los granos básicos, la leche, las harinas, los huevos, la proteína animal, las verduras, los vegetales y las hortalizas tengan una tasa de IVA del 0% durante un año. Subrayó que esta medida beneficiaría directamente a la mayoría de los salvadoreños, a diferencia de la reducción de impuestos a las bebidas alcohólicas, que favorece a un sector más reducido de la población. “La hemos presentado en una infinidad de veces, siempre se nos ha negado el apoyo en esta Asamblea Legislativa, pero como esta Asamblea anda de regalona, quitándole impuestos también al whisky y a los productos como estos, hemos visto bien volver a introducir esta pieza para el beneficio de los salvadoreños y no solo para el beneficio de las personas que consumen alcohol, sino al contrario, para los productos que son beneficios de los salvadoreños”, enfatizó.
La segunda propuesta de Villatoro, la ley de protección a los profesionales salvadoreños, busca priorizar la contratación de ciudadanos nacionales en el sector laboral. La iniciativa establece que, en caso de que una empresa necesite contratar a un profesional extranjero para una posición que no puede ser cubierta por un salvadoreño, deberá obtener una autorización del Ministerio de Trabajo por un período máximo de seis meses. Durante este tiempo, la empresa estaría obligada a capacitar a profesionales salvadoreños para que puedan desempeñar la función en el futuro.
Villatoro justificó esta propuesta argumentando que los salvadoreños son trabajadores y capaces, y que merecen tener acceso a las oportunidades de empleo en su propio país. “La gente necesita trabajo, los salvadoreños somos buenos, trabajadores y luchadores, entonces hay que darle las herramientas para que puedan desempeñarse en su país”, afirmó.
El rechazo del oficialismo a estas propuestas ha generado críticas por parte de la oposición y de algunos sectores de la sociedad civil. Se argumenta que la negativa a estudiar la exención del IVA a la canasta básica demuestra una falta de sensibilidad hacia las necesidades de las familias salvadoreñas, especialmente en un contexto de inflación y aumento del costo de vida. Además, se señala que la aprobación de la reducción de impuestos a las bebidas alcohólicas, mientras se bloquean medidas para aliviar la carga económica de los más vulnerables, evidencia una priorización de intereses particulares sobre el bienestar general.
La situación también pone de manifiesto la dinámica de poder en la Asamblea Legislativa, donde Nuevas Ideas y sus aliados tienen la mayoría y pueden bloquear cualquier iniciativa que no esté alineada con su agenda política. La oposición denuncia que el oficialismo utiliza su poder para impedir el debate y la aprobación de propuestas que podrían beneficiar a la población, y que se limita a aprobar medidas que favorecen a sus intereses.
El debate sobre la canasta básica y la protección de los profesionales salvadoreños seguramente continuará en las próximas semanas, y podría convertirse en un punto de tensión entre el gobierno y la oposición. La decisión del oficialismo de bloquear estas propuestas ha generado un clima de incertidumbre y ha puesto en evidencia la necesidad de un diálogo más amplio y constructivo para abordar los desafíos económicos y sociales que enfrenta El Salvador. La población salvadoreña, por su parte, espera que sus representantes en la Asamblea Legislativa prioricen sus necesidades y trabajen en la búsqueda de soluciones que mejoren su calidad de vida.


