Nueva York – Los activos argentinos experimentaron una jornada de recuperación este miércoles en Wall Street, poniendo fin a cuatro sesiones consecutivas de pérdidas. Este alivio se produjo en un contexto global marcado por la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, donde la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel sobre Irán continúa generando incertidumbre y empujando a los inversores hacia activos considerados refugio.
La recuperación se manifestó tanto en el mercado de acciones como en el de bonos soberanos en dólares. El Bonar AL41 lideró las subidas en renta fija, con un incremento del 2,5%, seguido de cerca por el Global GD41, que aumentó un 2,4%. Este comportamiento positivo se tradujo en una notable caída del riesgo país, que registró su mayor descenso desde el 27 de octubre, ubicándose en torno a los 534 puntos básicos, una disminución del 6,8%.
Sin embargo, la situación general del mercado sigue siendo delicada. La escalada del conflicto en Medio Oriente sigue siendo el principal factor de preocupación para los inversores a nivel mundial, presionando al alza los precios de las commodities energéticas y afectando negativamente a los activos de riesgo. A pesar de una leve recuperación observada en los premarket de las acciones internacionales, la incertidumbre geopolítica persiste y podría revertir la tendencia positiva actual.
En el mercado local, la atención se centra en las señales que pueda enviar el Ministerio de Economía en relación con su estrategia de financiamiento. Los inversores están a la espera de conocer si se explorarán mecanismos alternativos a los canjes de títulos cortos o las emisiones internacionales, opciones que han sido consideradas en las últimas semanas. La claridad en este aspecto podría ser clave para consolidar la confianza en los activos argentinos.
Juan Manuel Francos, economista jefe de Grupo SBS, señaló que “el mercado internacional viene operando en un escenario altamente turbulento por la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente, que presiona al alza a las commodities energéticas y golpea a los activos de riesgo”. Francos también destacó la importancia de la dinámica monetaria local, señalando que las tasas de interés en pesos siguen siendo muy sensibles a las condiciones de liquidez, en un esquema discrecional donde las licitaciones del Tesoro juegan un papel regulador fundamental.
El S&P Merval, el índice bursátil local, no acompañó la recuperación observada en Wall Street, cayendo un 0,7% hasta alcanzar los 2.579.970,37 puntos. En términos de dólares, el índice se mantuvo estable en 1.757,70 puntos. Las acciones locales cerraron la jornada con mayoría de bajas, siendo Transportadora de Gas del Sur (-3,1%) y Bolsas y Mercados Argentinos (-2,5%) las que lideraron las pérdidas. En contraste, Ternium se destacó con una subida del 5%.
La situación fue diferente para los ADRs argentinos que cotizan en Nueva York, los cuales experimentaron un alza de hasta el 4,5%, impulsados principalmente por Telecom Argentina. Grupo Supervielle (+3,2%) y Pampa Energía (+2,8%) completaron el podio de las mayores ganancias.
El sector bancario mostró un comportamiento mixto durante la jornada. Gustavo Ber, otro economista consultado, explicó que los papeles bancarios fueron los más afectados por el “risk-off global” en las sesiones anteriores, posiblemente debido a su mayor beta y a las “lecturas cautelosas” que dejaron sus balances en los operadores. La sensibilidad del sector a las condiciones de riesgo global lo convierte en un barómetro importante para evaluar el sentimiento del mercado.
La recuperación de los activos argentinos en Wall Street, aunque bienvenida, debe ser interpretada con cautela. La incertidumbre geopolítica global y la necesidad de señales claras por parte del gobierno argentino en materia de política económica y financiera siguen siendo factores clave que determinarán el futuro de los mercados locales. La atención de los inversores se mantendrá enfocada en las próximas decisiones del Banco Central y del Ministerio de Economía, así como en la evolución del conflicto en Medio Oriente. La volatilidad seguirá siendo la norma en el corto plazo, y la prudencia se recomienda a todos los participantes del mercado. La capacidad del gobierno para generar confianza y ofrecer un plan económico sostenible será fundamental para atraer inversiones y consolidar la recuperación de los activos argentinos.


