El dólar colombiano continúa su ascenso, alcanzando niveles no vistos desde diciembre de 2025, impulsado principalmente por la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente. Este martes 4 de marzo, la divisa superó la barrera de los $3.800 pesos, tras una subida de $28 pesos en la jornada anterior, acumulando un incremento de $168 en el último mes y $99 en la última semana. Sin embargo, a pesar de esta tendencia alcista, los analistas financieros no prevén que el dólar supere los $4.000 pesos en el corto plazo, aunque advierten sobre posibles presiones inflacionarias.
La situación actual se enmarca en un contexto global de incertidumbre, donde los conflictos internacionales y las tensiones comerciales ejercen una presión constante sobre las divisas. El conflicto en Medio Oriente, en particular, ha generado una mayor demanda de dólares como refugio seguro, lo que ha contribuido a su apreciación frente a otras monedas, incluyendo el peso colombiano.
Alexander Ríos, experto financiero y fundador de Inverxia, explica que las proyecciones indican que el dólar podría cerrar 2026 entre $3.700 y $3.800, con una debilidad moderada del peso. Sin embargo, Ríos subraya que la persistencia de riesgos geopolíticos podría alterar estas previsiones. Además, el experto señala que los años electorales, como 2022, suelen estar marcados por una volatilidad cambiaria, con una subida pre-voto que posteriormente se corrige. En este sentido, Ríos considera prematuro pensar en ventas de dólares, ya que la divisa podría servir como instrumento de cobertura en el período electoral.
Mauricio Acevedo, gerente de mesas de distribución de Corficolombiana, coincide en que el movimiento actual del dólar podría ser transitorio, a pesar de que la divisa se encuentra en niveles históricamente bajos en comparación con el año anterior. Acevedo recomienda a los inversionistas realizar compras graduales, en lugar de apresurarse, y observar la evolución del mercado cambiario y su impacto en la economía colombiana. El directivo advierte que existe el riesgo de comprar dólares a un precio elevado si la tasa vuelve a descender y se estabiliza en niveles inferiores.
La volatilidad del dólar tiene un impacto directo en las decisiones cotidianas de los colombianos, como la compra de tiquetes aéreos para Semana Santa o las compras en plataformas internacionales como Temu, Shein o AliExpress. Un dólar más caro encarece estos productos y servicios, reduciendo el poder adquisitivo de los consumidores.
Desde el frente inflacionario, Ríos advierte que la volatilidad del dólar podría sumar entre 0,5 y 1 punto porcentual adicional al costo de la canasta básica, considerando que la inflación ya se ubica en 5,35% y las proyecciones la sitúan entre 6,2% y 6,4% anual. Esto se traduciría en mayores precios para la gasolina, el transporte y productos importados como los electrónicos.
Los analistas coinciden en que no hay un horizonte claro para determinar la duración de este comportamiento. Factores externos como el conflicto en Medio Oriente y las tensiones comerciales siguen presionando la divisa. A nivel local, también pesan elementos como las elecciones legislativas del 8 de marzo y la expectativa por la presentación del Plan Financiero de 2026.
Ómar Suárez, gerente de renta variable de Casa de Bolsa, destaca el efecto de los precios internacionales del petróleo. Un aumento sostenido en el crudo puede generar presiones inflacionarias adicionales, lo que llevaría a la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) a frenar los recortes de tasas o incluso a considerar nuevas alzas si el panorama se complica.
En resumen, la situación actual del dólar colombiano es compleja y está influenciada por una serie de factores tanto internos como externos. Si bien la tendencia es alcista, los analistas no prevén que la divisa supere los $4.000 pesos en el corto plazo. Sin embargo, la volatilidad cambiaria y las posibles presiones inflacionarias obligan a los inversionistas y a los consumidores a ser cautelosos y a tomar decisiones informadas. La recomendación general es realizar compras graduales, observar la evolución del mercado y estar atentos a los acontecimientos geopolíticos y económicos que puedan afectar el valor del peso colombiano.
La incertidumbre política local, con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina, añade un elemento adicional de volatilidad al mercado cambiario. Los resultados de estas elecciones podrían influir en las expectativas de los inversionistas y en la confianza en la economía colombiana, lo que a su vez podría afectar el valor del peso.
Además, la presentación del Plan Financiero de 2026 por parte del gobierno nacional también generará expectativas en el mercado. Las medidas económicas anunciadas en este plan podrían tener un impacto significativo en la inflación, el crecimiento económico y la estabilidad financiera del país, lo que podría influir en el valor del dólar.
En este contexto, es fundamental que los colombianos estén preparados para enfrentar una posible volatilidad cambiaria y que tomen decisiones financieras prudentes. La diversificación de inversiones, la cobertura cambiaria y la planificación financiera son herramientas importantes para proteger el patrimonio y mitigar los riesgos asociados a las fluctuaciones del dólar.
Finalmente, es importante recordar que el mercado cambiario es dinámico y está sujeto a cambios constantes. Por lo tanto, es fundamental mantenerse informado sobre los acontecimientos económicos y políticos que puedan afectar el valor del dólar y tomar decisiones basadas en análisis y asesoramiento profesional.


