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TSE en la cuerda floja: ¿Elecciones limpias o caos legal?

El Congreso hace los preparativos para elegir a los magistrados del Tribunal Supremo Electoral para el período 2026-2032, mientras la Corte de Constitucionalidad analiza acciones legales interpuestas contra la nómina de candidatos.

TSE en la cuerda floja: ¿Elecciones limpias o caos legal?

El Congreso de la República se encuentra en una delicada espera, pendiendo del veredicto de la Corte de Constitucionalidad (CC) en relación a las controversiales acciones legales interpuestas contra la nómina de 20 candidatos a magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE). La elección de los nuevos magistrados, crucial para garantizar la transparencia y legitimidad de los procesos electorales del período 2026-2032, se ha visto envuelta en un torbellino de cuestionamientos y acusaciones de irregularidades en el proceso de selección.

La Comisión de Postulación entregó la nómina hace una semana, pero desde entonces, ha sido objeto de fuertes críticas por parte de varios abogados que se postularon y no fueron incluidos en la lista final. Estos aspirantes alegan la existencia de “vicios” en la conformación del listado, argumentando que se incluyeron candidatos no aptos para el cargo y que el proceso no se ajustó a los criterios establecidos en la ley.

El Congreso, consciente de la gravedad de la situación, ha remitido los informes correspondientes a la CC, detallando los amparos presentados en contra de la nómina. Según el diputado Juan Carlos Rivera, primer secretario de la Junta Directiva, el Legislativo espera una resolución pronta que defina el camino a seguir. “Esperamos como Congreso que la Corte de Constitucionalidad resuelva a la brevedad, ya sea para repetir la elección o que la confirme, porque la lista de 20 que tenemos en el Congreso de la República nosotros como diputados cuando programemos la sesión y la agendemos, tendremos que elegir dentro de estos candidatos que están en la lista que nos entregó la comisión”, explicó Rivera.

La incertidumbre es palpable en el Congreso, donde los diputados reconocen la necesidad de actuar con cautela y respetar la decisión de la CC. Sin embargo, también expresan su preocupación por la calidad de la nómina y la posibilidad de elegir a magistrados que no gocen de la confianza de la ciudadanía. La diputada Sonia Gutiérrez, del bloque Winaq y presidenta de la Comisión de Asuntos Electorales, admitió que comparte la inconformidad expresada por diversos sectores sobre la manera en que se definió la lista y los perfiles incluidos. “Hay algunos cuadros o perfiles rescatables, pero son muy pocos. No es una nómina a nuestra entera satisfacción, y hay un elemento en común, que no es de lo mejor. Tenemos hasta el 19 de marzo –para la elección– también eso está en juego. Hay todavía ciertas incertidumbres en materia legal”, afirmó Gutiérrez.

Ante este panorama, la Comisión de Asuntos Electorales planea solicitar a la Junta Directiva su integración a la Comisión Mixta, conformada por diputados de la Junta Directiva y jefes de bloque, para llevar a cabo entrevistas a los candidatos. El objetivo es conocer a fondo a los aspirantes y evaluar sus capacidades antes de tomar una decisión final.

No obstante, existen voces que abogan por respetar el trabajo realizado por la Comisión de Postulación. El diputado Víctor Valenzuela, del bloque Vamos y expresidente de la Comisión de Asuntos Electorales, considera que el Congreso debe confiar en los criterios y permisos que la comisión tuvo para presentar la nómina. “Debemos respetar que se trabajó una comisión, que se eligió una comisión y esa comisión tiene los criterios y los permisos necesarios para presentar la nómina. Nosotros tenemos que respetar y de ahí escoger lo mejor que se pueda para el Tribunal Supremo Electoral”, puntualizó Valenzuela.

El diputado oficialista José Carlos Sanabria reconoció que las acciones legales interpuestas podrían alterar el curso del proceso, pero enfatizó la importancia de buscar consensos entre los diferentes bloques legislativos para garantizar la elección de los nuevos magistrados del TSE. “Evidentemente hay unas acciones legales que pueden cambiar el rumbo que va tomando el proceso. En este momento en el Congreso se están buscando los acuerdos para poder tener el diálogo y las reuniones con los bloques para buscar los consensos necesarios y poder elegir”, aseguró Sanabria.

El Congreso ha cumplido con el plazo establecido para remitir a la CC la información requerida en relación con los amparos interpuestos. La documentación incluye el acuerdo legislativo que integró la Comisión de Postulación, así como otros datos solicitados por el tribunal constitucional.

La resolución de la CC será determinante para el futuro del proceso electoral. Si el tribunal declara con lugar los amparos, se podría ordenar la repetición de la elección de los magistrados, lo que retrasaría aún más la conformación del TSE. Por el contrario, si la CC confirma la nómina, el Congreso deberá elegir a los nuevos magistrados dentro de la lista presentada por la Comisión de Postulación, a pesar de las dudas y cuestionamientos que existen sobre algunos de los candidatos.

La situación actual plantea serias interrogantes sobre la independencia y transparencia del proceso de selección de los magistrados del TSE. La ciudadanía exige que se garanticen las condiciones para unas elecciones libres, justas y creíbles, y la elección de los nuevos magistrados es un paso fundamental para lograr este objetivo. La Corte de Constitucionalidad tiene en sus manos la responsabilidad de tomar una decisión que proteja la integridad del sistema electoral y la confianza de los guatemaltecos en las instituciones democráticas. El Congreso, por su parte, deberá actuar con responsabilidad y buscar consensos para elegir a los mejores candidatos, aquellos que demuestren tener la capacidad y la integridad necesarias para dirigir el Tribunal Supremo Electoral y garantizar la transparencia de los procesos electorales. La fecha límite del 19 de marzo se acerca, y la presión aumenta para resolver esta crisis institucional que amenaza con socavar la credibilidad de las elecciones en Guatemala.

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