El precio del cacao en el mercado internacional continúa su descenso, alejándose rápidamente del pico histórico alcanzado a finales de 2024, cuando superó los $13.000 por tonelada. Actualmente, la tonelada se cotiza en la Bolsa de Nueva York a $3.226 (con fecha del 18 de febrero de 2026), lo que representa una caída drástica y genera preocupación en el sector cacaotero ecuatoriano. Esta disminución se atribuye a una combinación de factores, incluyendo una mejora en la oferta mundial y una demanda global más débil de lo esperado, impactando directamente en los ingresos de los productores locales.
La Asociación de Exportadores de Cacao del Ecuador (Anecacao) ha advertido que el precio final que reciben los agricultores se ve afectado por diversos descuentos y costos adicionales. Un diferencial o "castigo" de $700 impuesto por los compradores internacionales, sumado a los gastos de exportación que oscilan entre $12 y $15 por quintal, reducen significativamente el valor percibido por el cacaotero. Según cálculos de Anecacao, el productor ecuatoriano estaría recibiendo actualmente $99,89 por quintal, lo que representa una disminución de $242 en comparación con el mismo período del año anterior.
Sin embargo, Iván Ontaneda, presidente de Anecacao, señala que una menor oferta en la cosecha interna está mitigando el impacto de la caída de precios. A pesar de que el valor oficial se sitúa en $99,8, el precio en el mercado local supera los $100, gracias a la escasez de cacao disponible. "La cosecha en Ecuador ha caído mucho en estos dos últimos meses y la baja oferta interna que hay ha hecho que los precios estén incluso por arriba de lo que ofrece el mercado", explica Ontaneda.
El auge de los precios del cacao comenzó en 2023, impulsado por la disminución de la producción en Costa de Marfil y Ghana, los dos principales productores mundiales. Las condiciones climáticas adversas y las enfermedades de los cultivos afectaron significativamente la oferta, elevando la tonelada métrica a niveles sin precedentes. No obstante, con la recuperación gradual de la producción en estos países africanos, se anticipa una mayor disponibilidad de cacao en el mercado global.
Ontaneda reconoce que la recuperación de Costa de Marfil y Ghana está influyendo en los precios, pero destaca un factor aún más relevante: la falta de interés de las fábricas internacionales por adquirir cacao. La demanda, que se vio afectada por los altos precios, no se ha recuperado por completo. "La afectación de esta escalada de precios fue directamente para el fabricante y consumidor de chocolate, hubo un descenso en las compras y consumo por sus altos costos de producción", afirma.
Esta contracción en la demanda se ha sentido durante el último año y medio, y es considerada por Ontaneda como la principal causa de la caída de precios. "Si bien la oferta se recupera en algo, la demanda ha caído de manera brutal, de forma impactante. Tenemos reportes de moliendas de Asia, Europa, Estados Unidos con caídas del 10, 15, 20 % trimestral, eso significa que esa industria que se vio muy afectada, hoy no tiene una demanda permanente para el cacao que golpea a países como Ecuador, que le está costando buscar compradores de cacao de forma permanente", detalla.
La situación actual plantea desafíos significativos para el sector cacaotero ecuatoriano. Si bien la baja oferta interna está brindando un cierto alivio, la dependencia de la demanda internacional hace que el país sea vulnerable a las fluctuaciones del mercado global. La caída en las moliendas en las principales regiones consumidoras de chocolate indica una disminución en la demanda de cacao, lo que podría prolongar la presión a la baja sobre los precios.
Ecuador, como uno de los principales exportadores de cacao fino y de aroma, necesita diversificar sus mercados y buscar estrategias para agregar valor a su producto. La promoción del cacao ecuatoriano como un ingrediente de alta calidad y la inversión en investigación y desarrollo para mejorar la productividad y la resistencia de los cultivos son medidas cruciales para asegurar la sostenibilidad del sector a largo plazo.
Además, es fundamental que el gobierno ecuatoriano implemente políticas de apoyo a los productores, como créditos blandos, asistencia técnica y programas de seguro agrícola, para mitigar los riesgos asociados a la volatilidad de los precios internacionales. La eliminación de aranceles a Estados Unidos, una medida reciente, podría abrir nuevas oportunidades de mercado, pero es importante que se negocien condiciones justas y equitativas para los productores ecuatorianos.
La situación actual del mercado del cacao exige una respuesta coordinada y estratégica por parte de todos los actores involucrados, desde los productores y exportadores hasta el gobierno y las instituciones financieras. La capacidad de adaptarse a los cambios del mercado y de innovar en la producción y comercialización del cacao será clave para asegurar el futuro de este importante sector de la economía ecuatoriana. La época dorada del cacao, con precios récord, podría estar llegando a su fin, pero con una gestión adecuada y una visión a largo plazo, Ecuador puede seguir siendo un actor relevante en el mercado mundial del cacao.


