La figura del presidente José Jerí Oré se encuentra en el centro de una creciente controversia tras las revelaciones de Ana Diburcio Yufra, quien asegura haber trabajado en su despacho congresal sin contrato ni registro en planilla. La denuncia, divulgada por el programa “Panorama” este domingo, ha desatado un debate sobre la legalidad y transparencia de las prácticas laborales dentro del poder ejecutivo, y ha puesto en tela de juicio la gestión de recursos del actual mandatario.
Según el testimonio de Diburcio Yufra, su relación laboral con Jerí Oré fue de carácter personal y directo. Ingresó en 24 ocasiones al Congreso en un periodo de tres meses, figurando como visitante del despacho, pero desempeñando labores de apoyo directo al entonces congresista. “Nunca tuve un contrato directo, nunca trabajé para el Estado, nunca figuré en planilla. Fue un trabajo personal directo con él, con su equipo en su despacho”, declaró Diburcio, enfatizando la informalidad de su vínculo laboral.
El punto más delicado de la denuncia radica en la forma de pago. Diburcio afirma que nunca recibió recursos públicos, sino que era remunerada directamente con dinero del propio bolsillo del presidente Jerí. “Yo nunca tuve un pago directo de planilla, era de su mismo sueldo de él, supongo yo. Esa plata fue siempre al contado”, sostuvo, detallando que los pagos eran mensuales y se realizaban en efectivo. Esta afirmación, de ser cierta, podría implicar una posible evasión de impuestos y una violación de las normas laborales peruanas.
La joven Diburcio insistió en que el presidente Jerí nunca utilizó fondos estatales para cubrir sus gastos laborales. “Nunca él cogió dinero del Estado, siempre fue con su sueldo de él. En efectivo, exacto, al contado”, reiteró, buscando deslindar al mandatario de cualquier acusación de malversación de fondos públicos. Sin embargo, la falta de documentación que respalde estas afirmaciones genera serias dudas sobre la veracidad de su testimonio.
En cuanto a sus funciones, Diburcio Yufra se encargaba de coordinar reuniones y citas para el presidente Jerí. “Era programar citas, programar reuniones con los ministros, con tal persona, con personas importantes que visitaban frecuentemente el despacho”, señaló, describiendo su rol como asistente personal y organizadora de la agenda del mandatario. Esta labor, aunque legítima, plantea interrogantes sobre la necesidad de contratar a una persona sin registro formal para desempeñar tareas administrativas dentro de un despacho congresal.
Las inconsistencias en los registros de ingreso y salida del Congreso también han llamado la atención. Diburcio justificó su ausencia de registro en dos fechas alegando que acompañó al presidente Jerí a un evento en San Isidro. “Yo acompañé a Jerí a un evento en San Isidro (…) cuando salgo del despacho del Congreso me dirijo a San Isidro sola (…) de San Isidro tomé mi taxi para mi casa”, explicó, intentando aclarar su situación. Sin embargo, esta explicación no ha convencido a todos, y algunos sectores han cuestionado la veracidad de sus declaraciones.
Ante la creciente presión mediática, el presidente José Jerí Oré se pronunció sobre el tema en una entrevista en el programa “Sin Rodeos” de Panamericana Televisión. Jerí confirmó que Ana Diburcio “me ayudó a mí en mis labores personales” y respaldó su versión sobre la forma de pago. “Ella misma ha referido quién le pagaba; era directamente yo con mi dinero, fue sumamente clara en ello”, afirmó, buscando respaldar la declaración de Diburcio y minimizar el impacto de la denuncia.
El mandatario también argumentó que la asistencia de Diburcio era necesaria para descongestionar su trabajo. “Ella me asistía en mis labores, cuando yo tenía demasiado trabajo” y afirmó que “no hay nada irregular en que alguien ayudara en descongestionar el trabajo”. Sin embargo, esta justificación no ha logrado disipar las dudas sobre la legalidad de la contratación informal de una persona para desempeñar funciones dentro de un despacho congresal.
La situación ha generado una ola de críticas por parte de la oposición política, que exige una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos y determinar si se han cometido irregularidades. Varios congresistas han solicitado la comparecencia del presidente Jerí ante el Parlamento para que explique su relación con Ana Diburcio y aclare las dudas sobre los pagos en efectivo.
La denuncia de Ana Diburcio Yufra ha puesto en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y transparencia en la administración pública. La contratación informal de personal, los pagos en efectivo y la falta de documentación son prácticas que socavan la confianza ciudadana y pueden dar lugar a actos de corrupción. Es fundamental que las autoridades competentes investiguen a fondo este caso y sancionen a los responsables, si se confirman las irregularidades.
El futuro político del presidente Jerí Oré podría verse afectado por esta controversia. La imagen del mandatario, ya debilitada por otros escándalos, podría sufrir un golpe aún mayor si se demuestra que incurrió en prácticas ilegales o poco éticas. La opinión pública, cada vez más exigente, espera respuestas claras y contundentes a las acusaciones formuladas por Ana Diburcio Yufra. La transparencia y la rendición de cuentas son pilares fundamentales de una democracia saludable, y es imperativo que se respeten en este caso.


