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Nicaragua: ¿El Nuevo Caballo de Troya de Rusia en América?

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, denunció que Nicaragua sirve como «plataforma de operación» para los adversarios de Washington en el hemisferioThe post Marco Rubio señala a Nicaragua como plataforma de operaciones de Rusia en el hemisferio occidental first appeared on Artículo 66.

Nicaragua: ¿El Nuevo Caballo de Troya de Rusia en América?

El senador republicano por Florida, Marco Rubio, ha lanzado una severa acusación contra Nicaragua, afirmando que el país centroamericano se ha convertido en una “plataforma de operaciones” para adversarios de Estados Unidos en el hemisferio occidental, con Rusia a la cabeza. La denuncia, realizada a través de un comunicado y amplificada por diversos medios, ha generado preocupación en Washington y reavivado el debate sobre la influencia rusa en América Latina.

Rubio no ha presentado pruebas concretas e irrefutables de sus afirmaciones, pero ha señalado una serie de factores que, según él, sustentan sus sospechas. Entre estos, destaca el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas y militares entre Nicaragua y Rusia en los últimos años, así como la creciente presencia de funcionarios rusos en el país. El senador ha expresado su inquietud por la posibilidad de que Nicaragua esté siendo utilizada como base para actividades de inteligencia, ciberataques y otras operaciones encubiertas dirigidas contra Estados Unidos y sus aliados.

La administración Biden, hasta el momento, no ha confirmado ni desmentido las acusaciones de Rubio, pero ha manifestado su preocupación por la situación en Nicaragua y ha reiterado su llamado a la liberación de los presos políticos y al restablecimiento de las libertades democráticas. El Departamento de Estado ha indicado que está monitoreando de cerca las relaciones entre Nicaragua y Rusia, y que tomará las medidas necesarias para proteger los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos.

Las acusaciones de Rubio se producen en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos y Rusia, exacerbadas por la guerra en Ucrania y las sanciones impuestas por Washington a Moscú. La administración Biden ha advertido repetidamente que Rusia está buscando expandir su influencia en América Latina, y ha acusado al Kremlin de apoyar a regímenes autoritarios en la región.

El gobierno de Daniel Ortega, por su parte, ha rechazado categóricamente las acusaciones de Rubio, calificándolas de “infundadas” y “malintencionadas”. Ortega ha defendido la soberanía de Nicaragua y ha afirmado que su país tiene derecho a mantener relaciones amistosas con cualquier nación, incluyendo Rusia. El gobierno nicaragüense ha acusado a Estados Unidos de injerencia en sus asuntos internos y de intentar desestabilizar el país.

La relación entre Nicaragua y Rusia ha experimentado un notable fortalecimiento en los últimos años. En 2022, Rusia entregó a Nicaragua un sistema de defensa aérea S-35, lo que generó fuertes críticas por parte de Estados Unidos y sus aliados. Además, Rusia ha proporcionado a Nicaragua ayuda económica y militar, y ha aumentado su presencia diplomática en el país.

Expertos en seguridad regional coinciden en que Nicaragua se ha convertido en un punto focal de la competencia geopolítica entre Estados Unidos y Rusia en América Latina. Algunos analistas sugieren que Rusia está utilizando a Nicaragua como un trampolín para proyectar su poder en la región y desafiar la influencia estadounidense. Otros argumentan que la relación entre Nicaragua y Rusia es principalmente económica y que no representa una amenaza significativa para la seguridad de Estados Unidos.

Sin embargo, la preocupación en Washington es real. La posibilidad de que Nicaragua esté siendo utilizada como base para operaciones encubiertas rusas es una seria amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. Además, la creciente presencia rusa en América Latina podría desestabilizar la región y socavar los esfuerzos de Estados Unidos para promover la democracia y los derechos humanos.

La situación en Nicaragua es compleja y volátil. El gobierno de Ortega se ha mostrado cada vez más autoritario y ha reprimido la oposición política. La economía del país se encuentra en crisis y la pobreza ha aumentado significativamente. En este contexto, Rusia ofrece a Ortega un salvavidas político y económico, lo que fortalece su posición y le permite desafiar a Estados Unidos.

Las acusaciones de Rubio han puesto de relieve la necesidad de una mayor atención a la situación en Nicaragua. Estados Unidos debe trabajar con sus aliados en la región para presionar al gobierno de Ortega para que respete los derechos humanos, libere a los presos políticos y restablezca las libertades democráticas. Además, Estados Unidos debe fortalecer su cooperación con los países de América Latina para contrarrestar la influencia rusa y promover la estabilidad regional.

La respuesta de la comunidad internacional a las acusaciones de Rubio ha sido mixta. Algunos países han expresado su preocupación por la situación en Nicaragua y han pedido al gobierno de Ortega que respete los derechos humanos. Otros países han guardado silencio o han defendido la soberanía de Nicaragua.

El futuro de Nicaragua es incierto. La situación política y económica del país es precaria y la influencia rusa está en aumento. Estados Unidos debe actuar con prudencia y determinación para proteger sus intereses en la región y promover la estabilidad y la democracia en Nicaragua. La denuncia de Rubio, aunque carente de pruebas definitivas, sirve como una advertencia sobre los riesgos que plantea la creciente presencia rusa en América Latina y la necesidad de una respuesta coordinada por parte de la comunidad internacional. La vigilancia constante y el análisis profundo de la situación en Nicaragua son cruciales para evitar que el país se convierta en un punto de apoyo estratégico para actividades hostiles contra Estados Unidos y sus aliados.

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