La crisis de los bloqueos de carreteras en Bolivia ha tenido un impacto inesperado en el mercado avícola del país. Según los datos recogidos, el precio del kilo de pollo ha registrado un descenso significativo en el cierre de la última semana, alcanzando los 15 bolivianos, un nivel que se ha mantenido desde principios de semana.
Este fenómeno se debe a la sobre oferta de carne blanca en el mercado, provocada por la imposibilidad de trasladar la producción a otros departamentos del país. Un claro ejemplo de ello se observa en el mercado antiguo Abasto, donde los comerciantes han tenido que ajustar a la baja los precios para poder vender sus existencias.
"Normalmente, cuando hay bloqueos, el precio del pollo tiende a subir porque se dificulta el abastecimiento. Pero en esta ocasión, la situación es inversa", explicó Carlos Martínez, analista del sector avícola. "La producción se ha quedado estancada en las granjas y los comerciantes no tienen más remedio que vender a precios más bajos para poder deshacerse de los inventarios".
Esta dinámica ha generado una situación inédita en el mercado boliviano del pollo. Mientras que en otras ocasiones los bloqueos han provocado escasez y alza de precios, en esta oportunidad el efecto ha sido el contrario, beneficiando temporalmente a los consumidores.
Sin embargo, los expertos advierten que esta situación no puede prolongarse por mucho tiempo. "Si los bloqueos se extienden, las granjas avícolas empezarán a tener problemas de liquidez y de abastecimiento de insumos. Eso podría derivar en una escasez y un repunte de los precios en las próximas semanas", señaló Martínez.
Por ahora, los bolivianos pueden disfrutar de un precio más asequible del pollo, uno de los alimentos básicos de la canasta familiar. Pero las perspectivas a mediano plazo no son tan halag eñas si la crisis de los bloqueos de carreteras no se resuelve pronto.











