El Ministerio de Gobernación de Guatemala reconoció este viernes que, si bien no se han registrado capturas ni allanamientos relacionados con el ataque armado ocurrido el pasado 13 de diciembre en Nahualá, Sololá, el trabajo de inteligencia e investigación en la región continúa de forma constante con el objetivo de ubicar a los responsables y el armamento utilizado durante los hechos violentos.
El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, explicó que la complejidad de la situación, marcada por un conflicto histórico entre comunidades del área, obliga a las autoridades a actuar con "tino y prudencia" para evitar más episodios de violencia.
"Tenemos que actuar con mucho tino, con mucha prudencia. Sin embargo, se está haciendo el trabajo de inteligencia y de investigación, sobre todo para dar con el armamento que han utilizado estos grupos de personas que han atacado el destacamento militar y para también ubicar a aquellas personas que ya anteriormente tenían orden de captura y que tienen que ser puestas a disposición de un juez", dijo el funcionario.
El pasado 13 de diciembre, un destacamento militar ubicado entre Nahualá y Santa Catarina Ixtahuacán fue atacado durante varias horas por grupos armados que, según las autoridades, portaban armas de alto poder. Durante los enfrentamientos, resultaron heridos al menos siete soldados, tres de ellos en estado delicado, y fallecieron varias personas, entre civiles y militares.
Ante esta escalada de violencia, el presidente Bernardo Arévalo decretó Estado de Prevención en ambos municipios, una medida que permite restringir temporalmente ciertos derechos con el objetivo de fortalecer la presencia del Estado y garantizar la seguridad de la población.
No obstante, pese a este despliegue de fuerzas especiales de la Subdirección General de Análisis de Información Antinarcótica (Sgaia), Gobernación reconoce que aún no se reportan cateos ni capturas relacionadas directamente con los hechos investigados. El ministro insistió en que las acciones de inteligencia persisten y que las diligencias buscan desmontar cualquier estructura que utilice a la población para cometer delitos.
El conflicto entre Nahualá y Santa Catarina Ixtahuacán, de larga data, ha sido reivindicado por las autoridades como un factor que grupos criminales habrían aprovechado para intentar tomar control territorial en la región.











