Tegucigalpa, Honduras - Gervasio Sánchez, un fotoperiodista español de 63 años, ha dedicado las últimas cuatro décadas a cubrir los conflictos armados y sus consecuencias a largo plazo en diferentes partes del mundo, centrándose en las historias personales de las víctimas civiles.
Sánchez, galardonado con el Premio Nacional de Fotografía de España en 2009, ha viajado repetidamente a Centroamérica, África y los Balcanes para dar voz a aquellos que han sufrido los estragos de las guerras, ya sea por heridas de minas antipersona, desapariciones forzadas o el impacto psicológico del conflicto.
"Creo que a mí esta forma de trabajar, de buscar historias personalizadas, buscar a las víctimas reales de la guerra que son siempre los civiles, me ha salvado de no haber caído en una depresión de caballo o haberme dejado arrastrar por el alcoholismo, la drogadicción o cosas parecidas", explica Sánchez.
Uno de los casos más emblemáticos que ha retratado a lo largo de su carrera es el de Sokheurm Man, un niño camboyano de 13 años al que le amputaron la pierna tras resultar herido por una mina antipersona cuando iba camino al colegio. Sánchez ha seguido la historia de Sokheurm durante 30 años, documentando su recuperación y su vida adulta.
Otro de los proyectos a largo plazo de Sánchez es "Vidas minadas", en el que ha dado seguimiento durante décadas a víctimas de minas como Adis Smajic, a quien encontró "entre la vida y la muerte" en un hospital de Sarajevo, o Sofía Elface Fumo, de Mozambique, cuyas piernas fueron cercenadas por una mina cuando tenía 13 años.
Además de retratar a las víctimas, Sánchez también ha enfocado su lente en la ausencia de los desaparecidos durante conflictos en América Latina, un "eterno problema, perenne problema, olvidado problema" que afecta especialmente a los sectores más vulnerables de la población.
"Entonces, yo creo que es importante mostrarle al público que todo el mundo tiene derecho a tener a su ser querido enterrado en el lugar que él decida. Y quien tenga dudas que se ponga en el lugar de la víctima", reflexiona Sánchez.
A lo largo de su carrera, el fotoperiodista español ha logrado capturar la humanidad y la resiliencia de aquellos que han sufrido los estragos de la guerra, dando voz a quienes a menudo son olvidados en los relatos oficiales de los conflictos.












