La crisis energética que ha perseguido al gobierno ecuatoriano desde el inicio de su gestión vuelve a asomar su fantasma, con el embalse de la central hidroeléctrica Mazar al borde del colapso. Según los reportes, el nivel crítico de 2.115 metros sobre el nivel del mar podría obligar a la central a salir de operación, poniendo en riesgo el abastecimiento eléctrico del país.
Esta situación se suma a otros desafíos que enfrenta el gobierno, como la violencia e inseguridad que no ceden, y una economía golpeada. La ciudadanía, una vez más, se ve obligada a tomar medidas de emergencia, como acaparar focos y encender generadores, ante la incertidumbre de posibles apagones.
El artículo señala que, si bien en un inicio los apagones de abril de 2024 pudieron atribuirse a "problemas heredados", el gobierno se acerca a su tercer año sin haber consolidado una estrategia clara y creíble para brindar estabilidad energética al país. Minimizar las señales de alerta se considera una "apuesta riesgosa", ya que la gestión pública exige previsión, transparencia y responsabilidad.
La crisis energética se perfila como un fantasma que ha perseguido al gobierno desde el inicio de su mandato. A pesar de los intentos por atribuir los problemas a factores externos, la falta de una estrategia efectiva y la creciente inseguridad y desafíos económicos han erosionado la credibilidad del gobierno.
Ante este escenario, la ciudadanía se ve obligada a reactivar viejos reflejos de supervivencia, como acaparar focos y encender generadores, evidenciando la fragilidad del sistema energético del país. Expertos señalan que, en un país donde la estabilidad energética es una condición básica para el desarrollo, minimizar las señales de alerta es una apuesta demasiado riesgosa.
El gobierno deberá actuar con urgencia y transparencia para evitar una crisis energética que podría profundizar aún más la inestabilidad económica y social del Ecuador. La previsión, la planificación y la rendición de cuentas serán clave para recuperar la confianza de la ciudadanía y asegurar un suministro eléctrico confiable.


