La inflación en Colombia continúa fuera de control, con la ciudad de Neiva cerrando el 2025 con una tasa de 5,1%, apenas por debajo del 5,2% registrado en 2024. Este resultado se da en medio de un choque entre el gobierno del presidente Gustavo Petro y el Banco de la República, que discrepan sobre la efectividad de la tasa de interés como herramienta para contener el alza de precios.
Según los datos revelados por el DANE, la inflación anual a nivel nacional se mantuvo muy por encima de la meta del 3% que busca el banco central, completando cinco años consecutivos fuera de rango. Expertos coinciden en que tampoco se logrará alcanzar el objetivo en 2026.
La situación es particularmente retadora en ciudades como Neiva, donde el aumento generalizado de precios apenas desaceleró levemente, pasando de 4,62% en 2024 a 4,23% en 2025. Los rubros que más presionaron al alza fueron arriendos, así como algunos alimentos básicos como la yuca, arracacha y café.
Sectores como salud, transporte y restaurantes y hoteles también registraron aumentos significativos en sus costos, afectando el poder adquisitivo de los hogares. Según los expertos, con la inflación alta y el aumento del 23% en el salario mínimo, el Banco de la República tendrá menos margen para bajar las tasas de interés, y por el contrario, se espera un alza en 2026 desde el actual 9,25%.
El choque entre el gobierno y el Banco Central se da porque el presidente Petro ha cuestionado la efectividad de la tasa de interés como herramienta para controlar la inflación, señalando que los avances se deben a otras variables. Sin embargo, el banco insiste en que este es su principal instrumento de política monetaria para preservar el poder adquisitivo de los colombianos.
Con la inflación lejos de la meta y sus efectos golpeando cada vez más a los hogares, la tensión entre el Ejecutivo y el Emisor parece lejos de resolverse, dejando en el aire si se logrará finalmente domar la espiral inflacionaria que recibió el gobierno de Petro.











