En una sentencia ejemplar, el tribunal tercero de Sentencia de San Salvador condenó a diez años de prisión a Roxana Araceli Santos Vásquez, acusada del delito de violación de distintivos comerciales en modalidad continuada.
La investigación reveló que la imputada era propietaria de dos bodegas donde se almacenaban y comercializaban zapatos con marcas falsificadas como Nike, Adidas, Jordan y Puma. Durante los allanamientos, las autoridades incautaron un total de 850 pares de calzado adulterado, así como máquinas presuntamente utilizadas para la falsificación.
Según el requerimiento fiscal, el delito fue descubierto luego de que las autoridades recibieran información sobre el almacenamiento de producto falsificado. El Juzgado Tercero de Paz de San Salvador decretó la instrucción formal con detención provisional contra Carlos Alejandro Moto Vásquez, de 31 años, como cómplice en estos hechos.
La sentencia de diez años de prisión impuesta a Roxana Araceli Santos Vásquez envía un claro mensaje de tolerancia cero hacia la piratería y la violación de derechos de propiedad intelectual. Estos delitos no solo perjudican a las marcas legítimas, sino que también pueden representar un riesgo para los consumidores al tratarse de productos de calidad incierta.
El caso resalta la importancia de fortalecer los controles y las investigaciones para combatir el mercado ilegal de productos falsificados, que socava la economía formal y priva a los consumidores de artículos de calidad garantizada.











