Tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela por parte de Estados Unidos, el presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo una llamada telefónica de más de 30 minutos con su homólogo colombiano, Gustavo Petro, en un intento por desescalar las tensiones entre ambos países.
Fuentes de la Cancillería colombiana afirmaron que el diálogo tuvo un tono respetuoso y se enfocó en abordar los desacuerdos diplomáticos entre Colombia y Estados Unidos. Petro, por su parte, reiteró la importancia del respeto a la soberanía nacional y el mandato popular que recibió tras ganar las elecciones en su país.
El mandatario colombiano también aseguró a Trump que su país no aceptará presiones externas y que se debe respetar el derecho internacional y el trato mutuo entre Estados. Además, se refirió a la nota de protesta verbal que presentó el gobierno colombiano en rechazo a la incursión militar estadounidense en Venezuela.
Poco después de la llamada, Trump reconoció que hablaron sobre la "situación de las drogas y otros desacuerdos" que han tenido, y confirmó que se hacen los "arreglos necesarios" para un próximo encuentro entre ambos líderes.
Medios colombianos reseñaron que esta conversación sería crucial para reducir las tensiones entre Petro y Trump, y dejaría claro que podría haber una vía de diálogo entre Colombia y Estados Unidos, a pesar de las fuertes diferencias que han surgido en los últimos días.
La llamada se dio apenas unos días después de que Estados Unidos bombardeara Caracas y capturara a Maduro y su esposa, Cilia Flores. Petro había rechazado enérgicamente esta incursión militar y había pedido una desescalada de la situación.
Incluso, horas después del ataque a Venezuela, Trump había recomendado a Petro que "cuidara su trasero" y había advertido que el país está "gobernado por un hombre enfermo al que le gusta producir cocaína y venderla a Estados Unidos". El mandatario estadounidense incluso había sugerido que una operación similar en territorio colombiano sería "una buena idea".
La tensión entre ambos líderes se ha incrementado en las últimas semanas, luego de que Petro asumiera la presidencia de Colombia con una agenda progresista y de acercamiento a gobiernos de izquierda en la región, como el de Nicolás Maduro en Venezuela. Esta llamada telefónica sería un intento por evitar un mayor deterioro de las relaciones entre Washington y Bogotá.











