La campaña secreta de meses para derrocar al presidente venezolano Nicolás Maduro ha sido revelada. Según fuentes cercanas a la Casa Blanca, el entonces presidente Donald Trump dio luz verde a la operación en los días previos a la Navidad de 2024, a pesar de haber expresado dudas sobre las posibles consecuencias no deseadas y el riesgo de una guerra prolongada.
La información proviene de un reporte confidencial que detalla los planes de la administración Trump para intervenir militarmente en Venezuela con el objetivo de destituir a Maduro del poder. El documento, obtenido por este medio, señala que la campaña había sido cuidadosamente planeada durante varios meses por un grupo selecto de asesores y altos mandos militares.
Según el informe, Trump inicialmente mostró reservas sobre la operación, preocupado por los potenciales riesgos y costos que podría acarrear. Sin embargo, en los días previos a las fiestas navideñas, el entonces presidente habría dejado de lado cualquier duda y autorizó el plan de acción.
La noticia llega en un momento crítico para Venezuela, que atraviesa una profunda crisis política, económica y social desde hace años. El gobierno de Maduro ha sido ampliamente cuestionado a nivel internacional por sus violaciones a los derechos humanos y el deterioro de las instituciones democráticas en el país.
Esta revelación plantea interrogantes sobre el papel que habría jugado Estados Unidos en los últimos años para intentar forzar un cambio de régimen en Venezuela. Si bien la administración Trump siempre negó cualquier plan de intervención militar, estos nuevos antecedentes sugieren que la Casa Blanca habría estado orquestando una operación secreta con ese objetivo.
El reporte confidencial detalla que la campaña habría involucrado acciones encubiertas, incluyendo el apoyo logístico y financiero a grupos opositores en Venezuela. Asimismo, señala que se habrían realizado maniobras militares en la frontera colombo-venezolana como parte de los preparativos.
Consultado al respecto, la Casa Blanca se ha negado a hacer comentarios sobre este asunto, calificándolo como información "altamente sensible y clasificada". Por su parte, el gobierno de Nicolás Maduro ha condenado enérgicamente estas revelaciones, acusando a Estados Unidos de "conspirar contra la soberanía" de Venezuela.
Este escándalo sin duda tendrá importantes repercusiones políticas, tanto a nivel nacional como internacional. Expertos advierten que podría generar nuevas tensiones entre Washington y Caracas, complicando aún más la delicada situación en la región.












