Moscú, 8 de enero de 2026 - El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia exigió este miércoles que Estados Unidos respete los derechos de los ciudadanos rusos a bordo del buque petrolero Marinera, que fue interceptado y secuestrado por fuerzas estadounidenses en el Atlántico Norte.
En un comunicado, la Cancillería rusa calificó la acción como una violación del derecho marítimo internacional y un atentado a la libertad de navegación reconocida por la comunidad internacional. Moscú denunció que la confiscación del buque, que navegaba bajo bandera rusa, constituye una clara infracción de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982.
"Al buque ruso, por razones incomprensibles para nosotros, los militares de Estados Unidos y la OTAN dedican una atención excesiva y no proporcional a su estatus de navío civil (...) Esperamos que los países occidentales, que declaran su compromiso con la libertad de navegación en altamar, comiencen a centrarse en sí mismos al implementar este principio", expresó la Cancillería rusa.
Rusia calificó la acción estadounidense como un acto de "piratería abierta" y subrayó que la situación en la que fuerzas de Estados Unidos abordaron el Marinera en aguas internacionales, fuera de cualquier límite territorial soberano, es contraria al derecho internacional vigente. Asimismo, insistió en que se garantice el trato humano y la pronta repatriación de los ciudadanos rusos afectados.
El buque, anteriormente conocido como Bella 1, había logrado evadir antes un bloqueo naval estadounidense en el Caribe, parte de una campaña de presión de Washington contra Venezuela. Tras el secuestro, aplaudido por el régimen de Kiev y con apoyo operativo de Reino Unido, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que la tripulación del petrolero podría ser trasladada a Estados Unidos para su enjuiciamiento.
Rusia ha enfatizado que el buque navegaba bajo su bandera y que su tripulación está compuesta por ciudadanos de Rusia, Ucrania y Georgia, lo que refuerza el carácter civil del navío, que viajaba vacío. El reclamo de Moscú se produce en medio de una escalada de tensiones tras una operación militar contra Venezuela el 3 de enero, en la que fuerzas estadounidenses secuestraron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa.
Las autoridades rusas advirtieron que el uso unilateral de la fuerza con el objetivo de controlar recursos estratégicos, como el petróleo, de otros Estados configura una seria amenaza al orden jurídico internacional. Desde agosto del año pasado, Estados Unidos ha intensificado una amplia campaña de presión política, económica y militar contra Venezuela, con el objetivo de debilitar a la nación y avanzar en el control de sus recursos naturales.








