Los servicios de inteligencia de Ucrania han advertido sobre la posibilidad de que Rusia lleve a cabo un ataque de "falsa bandera" durante la Navidad ortodoxa del 7 de enero, en respuesta a un supuesto intento de ataque a la residencia del presidente Vladimir Putin en Nóvgorod.
Según la información proporcionada por el Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania, el Kremlin estaría preparando una "mayor escalada" y planearía utilizar fragmentos de vehículos aéreos no tripulados de fabricación occidental para fabricar pruebas que incriminen a Ucrania.
El lugar elegido para esta supuesta "provocación" podría ser un edificio religioso u otro espacio de alto valor simbólico, tanto en territorio ruso como en las zonas ocupadas de Ucrania.
Las autoridades de Kiev han instado a los medios de comunicación occidentales a cuestionar y verificar cuidadosamente cualquier información que pueda llegar desde Moscú en los próximos días sobre supuestos ataques.
Rusia ha calificado el supuesto ataque a la residencia de Putin como "terrorismo de Estado" y, si bien ha aclarado que no tiene intención de abandonar la mesa de negociación, se limitará a dialogar únicamente con Estados Unidos, aunque se reserva el derecho a endurecer sus posturas.
Por su parte, Ucrania se ha desentendido de estos hechos y ha acusado a Rusia de intentar boicotear el proceso de negociación. Asimismo, ha criticado a quienes desde la comunidad internacional han condenado un ataque que, insisten, no ha tenido lugar.
La advertencia de los servicios de inteligencia ucranianos llega en un momento de alta tensión entre Rusia y Ucrania, y pone de manifiesto la preocupación por una posible escalada de la violencia durante las celebraciones de la Navidad ortodoxa.











